Las eras de alma
De unos pesarosos alevines
Anclados en una rabieta
¿ Dónde queda el último
resquicio de humanidad?
Contra todo pronóstico
sigo aquí imaginándote FUTURO.
Sigo vivo y sigo amándote VIDA.

Llagas, cubren sus palabras
De infecto significado, de viejo, arrugado
Prejuicio
Rasgar con las yemas de los dedos
la herida, profundizar en el dolor
en el sucio éter
manchado
por la parca y su pálida
necedad
Muerta esperanza
Os alimentáis de la desesperanza
crecéis en la brutal
crueldad
Narrar para olvidar
Delinear
para no sumirme en su estúpida pena.
Escribir para olvidar
Contra las teclas del portátil
Clavar los dedos hasta que sangren
Desangrarme
Con los cuchillos de sus labios
Sangran los días, las noches gritan
cada instante sus repugnantes gritos
y sois
como un carrusel de odio
patéticas, infantiles, mediocres
gritando vuestra
absurda fábula a los cuatro vientos
En el filo, buscando una respuesta,
En el borde de un abismo
Respuestas en el
Abismo de cristales prensados
Lágrimas onerosas como diamantes
brillan
con su más triste alarido
Abismo, en el filo, hallando una ensoñación
hecha pesadilla por su desalmado sadismo
Preservar mi paisaje,
cubrir el horizonte
Con alas de un fuego
eterno, no sea destruido
por la NADA
Balas, necesito cobertura
para evitar que incineren la lluvia
alas de fuego
arde en una huida, interminable
fuego, juego de ópalos
jugar a vivos y zombis
Mampostería
medieval en sus cuadriculadas
y parcas mentes
Cuanto ruido hacéis
os dejáis llevar por el lamentable eco
de la enorme cueva de unas cabezas huecas
de unas mentes paupérrimas
antiquísimas, viejas costumbres
arden y solo sois volutas de odio imperdonable
Quemáis vuestra consumida
vulgaridad

en una desvelada hoguera
junto a este hereje
y su sonrisa.
Construir muros de lamentos
injuria en sus muros
Sus labios sangran mi sangre
Balas, balas ¡ balas!
Silban
La canción del olvido
entonan
serenatas de medianoche
vuestra luctuosa canción
lleva grabado el aberrante odio
en cada estrofa
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Los días
Percuten
Las pistolas amanecen
El taciturno beso de una aguja
clavada en mi esclerótica
Iris
sangre
caminos
En mis ojos
sendas
en las líneas
de mis manos.
Fuego en mis pasos
congeladas emociones en vuestras huellas
Aún vive en mí el más dulce amanecer
y aunque sólo sean recuerdos aún vivo
de tus trémulos labios de tus besos AMOR.



















