Maltrechas sombras juegan
a ser grito y angustia
desgarran vida,
armonía
luz.
Con una terrible indiferencia
Ante el dolor causado
Ante la sangre derramada.
impasibles, con las emociones
congeladas.
Mientras con mis manos
con mi alma desnuda
describo amaneceres
y sueño entre líneas
con escapar del dolor
paseando asido
al sereno recuerdo.
Escuchar el irritante grito
arrastrada balbucea
una penosa algarada
Escuchar el hiriente insulto
Medir los límites de su ineptitud
Vislumbrar una malparida farsa.
Me dejo arrastrar al barro
de su trastornada pantomima.
Sumirme en su triste oscuridad
y verles en estado de gracia
trágicas y terribles, envueltas
en los harapos de la sinrazón.
como jirones de hiel.
Ocultan sus heridas
Con una deplorable función.
Que se hagan las palabras mudas,
Y que no sean leídas
y eso clame desde un estrado de histéricos bocazas
Volubles, caprichosa muerte
a voluntad lloras lágrimas mentirosas
anhelas sumir al mundo en tu tristísima vida
de apesadumbrada pena.
Una cobarde y cruel huida
y no puedes escapar, no puedes
escapar, de tus actos
ni huir de tu reflejo.
Se haga la verdad líquida, gaseosa
sea su patética mentira realidad
sea sólo su despreciable mentira
realidad.
Adaptemos nuestra Cultura
a sus mas bajas pasiones
a su parco entendimiento.
Costoso, cruel escoria, brillo
de vuestra insigne gloria.
Existencia, presa de su infantil ego.
Ego esposado a un abismo
y una soga desciende
hacia una oscura sima,
precipicios sin fondo
para ocultar con un cadáver
vuestra deshumanizada atrocidad.
Una soga para mi cuello.
Un abismo colmado de ego
Reverbera un insulto
buscando ser arma, de quién otorgó
Al poder bondad, justicia y verdad
De quien obsequió a su sangre
para un sacrificio.
Construiría una escuela
para enseñaros a amar, amar,
si supieseis amar.
Amar, si supieseis. AMAR
como odiar
si tendieseis la mano
como construís el cadalso
empeñados en odiar.
Sois tan aburridos.
Crece cruel veneno
de patéticas criaturas.
Todos jueces supremos
Todos, reverbera, pueril
soberbia, soberbia, infantil soberbia,
Todos jueces supremos
Todos supremos idiotas,
soberbia, cara soberbia, subastada.
Provocan
ruines
petrificadas emociones
Todos jueces supremos,
todos verdad y razón,
todos ecos de otros,
todas juezas supremas
todas supremas idiotas.
Proyectar una monocromática,
fantasía.
Con sus inseguridades, ideario,
contra su limitada capacidad
reflejan su patético odio,
aniquilar por aparentar,
cualquier excusa, indigesta de ego,
destruir por ser.

Explotan
valles de ego, ego, ego…
Esclavo de su eco, cínico eco
mentiroso eco, enfangan con cínico odio,
eco de la sinrazón, cínico abismo.
Subastado odio,
regalado, a voluntad odias, a voluntad matas.
Detonan, embarrando nuestras vidas
con sádico rencor
falaces, esclavos de un pretexto copiado
sobornada y execrable excusa.
Grotescos, idolatras portan su dorada excusa
como propaganda de su patético intento
por aparentar ser personas.
La de los mil nombres.
Incapacidad, en esa maltrecha sombra.
En ese juego de sombras,
amargura, codicia, frustración…
No rías, no te alegres.
que no me vean feliz
que no me vean reír
que no me vean, que no me vean…
esos sicarios despreciables y grotescos.
Todos jueces supremos
todos supremos idiotas
Construiría una escuela para enseñaros a amar,
amar, si supieseis amar
como odiar.



















