El niño que portó otro nombre

Fumarme

aquel desapego

Con los dedos brillando

En aquella pálida oscuridad

Reír con la grotesca estirpe

de fisurada sombra

Desfiguran con la una

Las dos y con las dos

Una masa grotesca

De sueños ajados

Beberme una copa

De vino añejo

A su salud, brindar

Por la solitaria

Por la urna de las cenizas

De su abismo, brindar

Portáis una llama extinta

De fuego esquivo

Y ni su reflejo os pertenece

Portáis un cetro con un nombre

Robado, portáis

Los brotes de una rama

De esa rama muerta

Y ni su pútrido fruto

Os pertenece

Nadáis un mar, que no entendéis

Y ni su paz, os pertenece

Avatar de Desconocido

Acerca de Viz3n

El poeta de la horas inquietas, cosmonauta más allá del bien y del mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos, siempre despierto de madrugada para aullarle a la luna. Sonriéndole a este mundo por lo que sea.

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