El salto al vacío de unas hojas añil

Con trémulas manos cavan tumbas

donde esconder su miedo
En el rastro de una injuria la barba gris funde vida,
con un graznido, vuela cerca
Grita la psicópata su infamia en el lecho,
su amante adora su dulce incesto
Arcaico ideario para rezar su miedo,
siempre arrodillado, siempre sumisa
Sumida y psicótico oran su pavor,
Llora su peregrina consciencia,
Lágrimas de acero
con las que atravesar tu deseo
Arrodillados ¡siempre arrodillados!
Celestina y sus hermanas cavan tumbas,
para enterrar la razón
Anhelan enterrar vivos y juntos
justicia y razón,
Físico anhelo por socavar la verdad
Erradicar su miedo, arruinar un mirador
con vistas a una psique
Donde se muestra su endémico
Miedo, miedo, miedo a volar
miedo, miedo, miedo, ¡Miedo!
Miedo a la verdad, miedo a cambiar
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Acerca de Viz3n

El poeta de la horas inquietas, cosmonauta más allá del bien y del mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos, siempre despierto de madrugada para aullarle a la luna. Sonriéndole a este mundo por lo que sea.

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