Proteger los miedos, del frío
calladas Palabras, cálidas y mudas, atonas
de cuero y distancia,
Pactar con mis latidos, una tregua,
De labios disculpas, de suave, lejana,
horizonte inalcanzable
Perdóname piel, piel lee mi disculpa,
Piel comprende el susurro
un paseo de árboles impasibles
Aquellas
manos, fugaces, guardaron
su tacto en una muralla
Esas manos al caminar, narran deseo
Asidas a tus ramas, a tus ramas
Y bailan seda, un deseo, en cada gesto
Soñad seda, de distancia, sigilo,
delicada distancia
Perdóname alegría, hoy no quiero mirarte
Perdóname sangre, por congelar cada avalancha
Pues no puedo ser, pasión y desgarro, soy esta hoja, azotada por el delicado viento, me aleja
Me lleva, de seda, con distante sigilo, con violenta ternura
Perdóname, ayer marchó
Distante su belleza, plenilunio, ayer
Ahora, cuando el hielo no es frío, ni cálido
¡Qué importa!
el atuendo irrelevante
la sonrisa impostura
hasta la tristeza es vana
DISTANCIA, distancia, distancia
Ahora, distancia y sigilo
Ayer, ahora, ayer, paseo el tiempo,
Ayer, ahora, ayer, tiempo vagabundo
El tiempo, con un reloj dibujado en el éter
El tiempo, con un reloj, dibujado de sueños
y sus agujas, tocan y gritan
¿ quién es la distancia?, ¡qué importa!
Por encallar las palabras,
En un fútil mantra, meditación
Su presencia, lejana, lejana distancia,
Sigilo
Distancia y silencio
Silencio y distancia, distancia y su belleza
Distancia y pasea aquel camino, distancia
Y no debo andar, cercar los anhelos y distancia
Sinfín de aromas funden colores, colores, colores
distancia
Y un arco, distancia, belleza y distancia., colores
Lo sé, no debo, lo sé, se aleja
Distancia, no importa, distancia ni tiempo
Con el viaje, al fin, al fin distancia, si el destino
es un susurro, o una palabra escrita en la distancia
Sobre tu piel





























