Entradas etiquetadas: muerte
13
Una elegía de culpa tardía, donde el duelo se convierte en juicio contra quienes solo se arrepienten cuando la sangre ya ha hablado.
13
Una elegía de culpa tardía, donde el duelo se convierte en juicio contra quienes solo se arrepienten cuando la sangre ya ha hablado.
Miedo
Un grito reiterado contra un miedo omnipresente, alimentado por la injusticia, la mentira y la codicia humana. El yo poético teme no solo al entorno corrupto, sino a ser arrastrado por él, a perderse y desintegrarse.
Pólvora
Regueros de pólvora cargan cruel fanatismo en los amargos cañones de sus oxidadas bocas Disparan su patético odio dejan un rastro de heterogéneos cadáveres Jugar a la ruleta rusa con voluptuosas berettas, con su nimio entendimiento, con su parco intelecto
Pólvora
Regueros de pólvora cargan cruel fanatismo en los amargos cañones de sus oxidadas bocas Disparan su patético odio dejan un rastro de heterogéneos cadáveres Jugar a la ruleta rusa con voluptuosas berettas, con su nimio entendimiento, con su parco intelecto
Ácido y trincheras
enero de nieve y hielo, caen gotas de sangre, y ya no, no se ve el cielo
Ácido y trincheras
enero de nieve y hielo, caen gotas de sangre, y ya no, no se ve el cielo
Alas de hiel
Las luces escapan Donde no queda espacio En la cueva del miedo Donde todo muere En el rígido cuero Donde aquel dejó su sueño Pero quiere empezar Quiere ser, anhela estar Pero todo se acaba Acaba y no sabe cuando
Alas de hiel
Las luces escapan Donde no queda espacio En la cueva del miedo Donde todo muere En el rígido cuero Donde aquel dejó su sueño Pero quiere empezar Quiere ser, anhela estar Pero todo se acaba Acaba y no sabe cuando
Celeste a contraluz
Suenan sirenas al atardecer de la injuria exquisita, de la frustración de su perdido ego Blancas argucias para el látigo de acero y piedra, susurrando heridas Escalando sobre las espaldas , desgarradas opacas, refulgentes, brillantes Para la corona de espino
Celeste a contraluz
Suenan sirenas al atardecer de la injuria exquisita, de la frustración de su perdido ego Blancas argucias para el látigo de acero y piedra, susurrando heridas Escalando sobre las espaldas , desgarradas opacas, refulgentes, brillantes Para la corona de espino
Castillos abandonados
Un alegato feroz contra la violencia moral y la cobardía colectiva que se disfraza de ideología para justificar el odio.
Castillos abandonados
Un alegato feroz contra la violencia moral y la cobardía colectiva que se disfraza de ideología para justificar el odio.
