Conversos
Los sedosos dedos de marfil y café Arrancaron la piel de una nota congelada el cuello sin fe se tendió en el rocío A contemplar su cuerpo Las nubes con los ojos teñidos Deseo, lujuria Tendidas en el paramo de
El canto del alfeizar
Cuatro alas ruedan atravesando siluetas Tres ciclos perdidos en una espiral desolada El páramo se lleno de paz con la huida Las flores enamoradas susurran polen Las hojas se besan al atardecer del viento En un gestos de amapola, un
El canto del alfeizar
Cuatro alas ruedan atravesando siluetas Tres ciclos perdidos en una espiral desolada El páramo se lleno de paz con la huida Las flores enamoradas susurran polen Las hojas se besan al atardecer del viento En un gestos de amapola, un
Viernes
Son azules las manos de un iceberg Hundidas en la pesadilla de una daga Con piel de cordero y dientes enlutados Muerden la hierba de los burros. Los reflejos de su odio atraviesan sus ojos. Yacen en la parda esencia
Jueves
Rezuma libertad el cálido Humo con pinturas de guerra Se tiende una arruga Sobre una grieta milenaria A observar El cielo rojo En la tierra ocre Del río rojo Abismos rugiendo una avispa sorprendida de su aguijón Atravesada por su
Miércoles
Las gaiteras buscan aire de fuego, en un inútil intento de cámara de gas. Excusas El gato vio sus vidas robadas y expuestas, en el museo del holocausto. Hay fotografías de excusas Traqueteas, excusas, sueñas excusas permítame su psique Permita
Martes
Suaves dédalos Crueles musas Tocan los sueños Manchan los días Marchitan las tardes Las musas nadan en un agua liviana ligera como sus mañanas espesas como su red ———————————- Marchita las amapolas turbio capricho ———————————– Alegres psiques juegan impías vuelan
Lunes
Despertar al roció, de tus labios Persiguiendo tu silueta, eterna, desnuda Dame un abrazo de vida Desnudo de miedos, Ser un segundo, tus labios Perder mi destino, en tus manos Desvanecer las horas, desaparecer En un dédalo dibujado de versos.
Mirando los pasos
En el parque gemelo de cobre Habitan miradas, vigilan los suspiros de los pinos. Tornan pasos Aire aire torna denso el banco roto lee las huellas de las sombras. Caminar por una gota de agua silbar alegre lluvia. Acolchadas plumas
Mirando los pasos
En el parque gemelo de cobre Habitan miradas, vigilan los suspiros de los pinos. Tornan pasos Aire aire torna denso el banco roto lee las huellas de las sombras. Caminar por una gota de agua silbar alegre lluvia. Acolchadas plumas
La jaula de cristal y odio
El mirlo caído y la diosa del esperpento, pelean por besar, una sirena con cola de besugo que se trago el mar Pero aún no ha saciado su ansia Plata de urraca azul, de cielo negro, Ahoga su obesidad en
La jaula de cristal y odio
El mirlo caído y la diosa del esperpento, pelean por besar, una sirena con cola de besugo que se trago el mar Pero aún no ha saciado su ansia Plata de urraca azul, de cielo negro, Ahoga su obesidad en
Gárgolas
Sádicas margaritas seducen dudas Armados de filos esclavos La colina de arcilla y hielo moldea, altivas frentes. Moran oteros con cuerpo de carroñero Baten sus alas desérticos vientos. Pensando como drenar todas las flores, flores ¡mirad! Soles esperando un
La marquesa del último hombre
Torno estoico Para ver llover fascismo Sobre la avenida de Entreviñas Para ver construir odio Con la ira de los necios Santas solemnes Solemnes majaderías en el discurso de una paloma
La marquesa del último hombre
Torno estoico Para ver llover fascismo Sobre la avenida de Entreviñas Para ver construir odio Con la ira de los necios Santas solemnes Solemnes majaderías en el discurso de una paloma
