Archivo de Categorías: Poesía
Martes y rece
El barco de un naufrago repleto de animales Es abordado los días pares por un ejército de castañuelas Tocan felices los santos las faldas de las catedrales Escondidas bajo las mesas de roble Sueñan las campanas tocar a misa de
Martes y rece
El barco de un naufrago repleto de animales Es abordado los días pares por un ejército de castañuelas Tocan felices los santos las faldas de las catedrales Escondidas bajo las mesas de roble Sueñan las campanas tocar a misa de
El destierro de la blanca calesa
En la calle de los ahorcados corren arroyos de hiel. Presos de sus pasiones, encadenados al odio, Cantan su melancolía, los cuervos de la vidriera En el hedor delirante ornamentos labrados de miedo Perdidos en una cuneta, donde los caminos
El destierro de la blanca calesa
En la calle de los ahorcados corren arroyos de hiel. Presos de sus pasiones, encadenados al odio, Cantan su melancolía, los cuervos de la vidriera En el hedor delirante ornamentos labrados de miedo Perdidos en una cuneta, donde los caminos
El deseo de medusa
Se vistió de persona Un ángel caído del infierno Sumergido en un mar de injurias Se vistió de persona Un arcángel Venido de un desolladero En su camino Muerte y desolación En su camino Horcas y cruces Camuflo sus mentiras
El deseo de medusa
Se vistió de persona Un ángel caído del infierno Sumergido en un mar de injurias Se vistió de persona Un arcángel Venido de un desolladero En su camino Muerte y desolación En su camino Horcas y cruces Camuflo sus mentiras
Asesinos
Los engranajes de un reloj Llamado realidad Arrancan vida En cada grito Una daga En cada grito Una bala Repicando en un minuto Encajada en la hora de los asesinos Asesinos, asesinos, En su horca de perlas y opresión cuerdos
Asesinos
Los engranajes de un reloj Llamado realidad Arrancan vida En cada grito Una daga En cada grito Una bala Repicando en un minuto Encajada en la hora de los asesinos Asesinos, asesinos, En su horca de perlas y opresión cuerdos
Espirales
Vida en un abismo en un océano de luz Libertad Refulgente alegría Brilla sobre La noche eterna de esquivos necios Vida desvanece en una carcajada Vida en un tifón exquisito Torna vida Al fin, ajados labios, secos Secan sus sordos
En el parque de los recuerdos
Adiós de tierra seca, adiós reflejos de nadie Adiós, adiós, lejana luna, Adiós. Abrazaron las dulces manos al niño En un hasta siempre que se hizo infinito Sus manos imaginan sol y despiertan el relato de su destino Para lanzarlo
En el parque de los recuerdos
Adiós de tierra seca, adiós reflejos de nadie Adiós, adiós, lejana luna, Adiós. Abrazaron las dulces manos al niño En un hasta siempre que se hizo infinito Sus manos imaginan sol y despiertan el relato de su destino Para lanzarlo
Pleamar
Desvelado consuelo en el cielo negro Han llovido mil besos Sobre cada gesto He desmontado montañas enteras Para encontrar luz en la oscuridad He amanecido mil noches contado sus miradas Me he hecho una pulsera con las estrellas Le he
Conversos
Los sedosos dedos de marfil y café Arrancaron la piel de una nota congelada el cuello sin fe se tendió en el rocío A contemplar su cuerpo Las nubes con los ojos teñidos Deseo, lujuria Tendidas en el paramo de
El canto del alfeizar
Cuatro alas ruedan atravesando siluetas Tres ciclos perdidos en una espiral desolada El páramo se lleno de paz con la huida Las flores enamoradas susurran polen Las hojas se besan al atardecer del viento En un gestos de amapola, un
El canto del alfeizar
Cuatro alas ruedan atravesando siluetas Tres ciclos perdidos en una espiral desolada El páramo se lleno de paz con la huida Las flores enamoradas susurran polen Las hojas se besan al atardecer del viento En un gestos de amapola, un
Viernes
Son azules las manos de un iceberg Hundidas en la pesadilla de una daga Con piel de cordero y dientes enlutados Muerden la hierba de los burros. Los reflejos de su odio atraviesan sus ojos. Yacen en la parda esencia
Jueves
Rezuma libertad el cálido Humo con pinturas de guerra Se tiende una arruga Sobre una grieta milenaria A observar El cielo rojo En la tierra ocre Del río rojo Abismos rugiendo una avispa sorprendida de su aguijón Atravesada por su
Miércoles
Las gaiteras buscan aire de fuego, en un inútil intento de cámara de gas. Excusas El gato vio sus vidas robadas y expuestas, en el museo del holocausto. Hay fotografías de excusas Traqueteas, excusas, sueñas excusas permítame su psique Permita
