Quién llama a esa
ajada puerta
Es el destierro
Cubierto de noche
Han abierto una puerta
Y nadie quiere cerrarla
Nadie quiere cerrarla
Nadie quiere
Nadie
Venden almas en esa bisagra
Supuran suspiros,
Almas errantes, subastan los sueños
Chirrían los dientes
Susurran las puertas
Quién llama a esa puerta
Cubre sus sábanas
Un segundo, pausado
Dame un segundo
sea eterno
De tus palabras, un instante
Dame un segundo
Un segundo
Han abierto aquella puerta
Y nadie quiere cerrarla
Nadie quiere
Nadie
















