El viento trae un llanto
De sueños alvinos
Pianos sin cuerda saben
Sus manos
Arcos de luz
Anhelan una flecha
Vela dinteles
sin llama
Cuida
tus sacrificados
Signos
de interrogación
De los finitos
dogmas
Del esclavo
y su collar
Bajorrelieve
En el púlpito
Estrado de reflejadas
Falacias, de psiques errantes
Cavando una huida
En un abismo de pesimismo
Anhelar un vaso, para vaciar
Su cuerpo, seducir un lego
Acariciar su cuerpo
Desterrar sus sentidos
Sus dedos se tiñen de añil
A conveniencia
Presos del poder
De su simpática pena
Audaces llantos para diluir
Éter en hipocresía
Postigos de hielo para serenar
Los agrietados labios
De sus látigos

















hipocresía, llanto, eter, cuerpo, seducciones, nada más fuerte para una poesía e intenso desde luego