Entradas etiquetadas: Vida

Reflejos

Donde susurran las cumbresjalonadas de llamas albar Donde canturrea aquel arroyo un lago con diminutas notas de cristalfrágiles, delicadas, manchas con tu vozrezuman paraísos, paraísos escarlata Constelacionesde afiladas alas, abrazan su sombray tú distraída paseas reflejos, iris yverdadtransitas un camino

Reflejos

Donde susurran las cumbresjalonadas de llamas albar Donde canturrea aquel arroyo un lago con diminutas notas de cristalfrágiles, delicadas, manchas con tu vozrezuman paraísos, paraísos escarlata Constelacionesde afiladas alas, abrazan su sombray tú distraída paseas reflejos, iris yverdadtransitas un camino

De tus manos

Delicada penumbra,en aquel rincón donde escuchemi nombre en tus trémulos labios.En la fugitiva distancia, en el recuerdo vivo,Al alba desde aquella mañanatornan tus dulces pasos,un árido adiós. Celestes cumbres, éter escarlata donde encontrastedistraída, plena de sueños,amanecer. Regreso por la senda

De tus manos

Delicada penumbra,en aquel rincón donde escuchemi nombre en tus trémulos labios.En la fugitiva distancia, en el recuerdo vivo,Al alba desde aquella mañanatornan tus dulces pasos,un árido adiós. Celestes cumbres, éter escarlata donde encontrastedistraída, plena de sueños,amanecer. Regreso por la senda

Blanco

Despertar, toda mañanaCon la miradaun jamáscon el sendero esquivode una sábanaEnredada, entre tormentas de hielojamás esquivar la puerta que cerraste, aquel díaDiluir cada verso en una copa denada,nada, distinguida nadaPerpetrar una huida,incendio, psique, fuego,Quemar los miedos Huellas clavadas en el

Blanco

Despertar, toda mañanaCon la miradaun jamáscon el sendero esquivode una sábanaEnredada, entre tormentas de hielojamás esquivar la puerta que cerraste, aquel díaDiluir cada verso en una copa denada,nada, distinguida nadaPerpetrar una huida,incendio, psique, fuego,Quemar los miedos Huellas clavadas en el

La canción desafinada

Apagar los enrojecidos ojos cerrar las añejas puertas Escuchar ese bello bajorrelieve que teje las mañanas con una aguja triste de hielo Una maraña confusa, de cielo y marfil Cantar una letanía, de cuero y hierro Contar una historia infinita

La canción desafinada

Apagar los enrojecidos ojos cerrar las añejas puertas Escuchar ese bello bajorrelieve que teje las mañanas con una aguja triste de hielo Una maraña confusa, de cielo y marfil Cantar una letanía, de cuero y hierro Contar una historia infinita

Entre tus manos

Entre las sutiles, sábanas con las que navego En el proceloso mar de tus encarnados, labios Surco las noches que iluminas con tus ojos de luna, Entre las campanas De una profunda medianoche   Diluir tu verdad Y mis versos

Entre tus manos

Entre las sutiles, sábanas con las que navego En el proceloso mar de tus encarnados, labios Surco las noches que iluminas con tus ojos de luna, Entre las campanas De una profunda medianoche   Diluir tu verdad Y mis versos

Ser una gota de tu rocío

Tú pausa, entre los jirones, tú De aquel vestido, hecho de amaneceres, Aquel alba, tú,  que luces, entre sonrisas, los días de fiesta Tú   Dime como recorrer cada cobijo, de tu cuerpo, hecho de placer plagado de guaridas exquisitas

Ser una gota de tu rocío

Tú pausa, entre los jirones, tú De aquel vestido, hecho de amaneceres, Aquel alba, tú,  que luces, entre sonrisas, los días de fiesta Tú   Dime como recorrer cada cobijo, de tu cuerpo, hecho de placer plagado de guaridas exquisitas

Duerme

Acaricia Suave, las dulces notas Describe Como ser tus melodías, de agua Acerca Con ternura las sábanas Adorna Cada jirón de mi alma Cubre Sutil los cuerpos con Morfeo Embellece Con tu aroma esas dalias Recita Junto a mí estos

Duerme

Acaricia Suave, las dulces notas Describe Como ser tus melodías, de agua Acerca Con ternura las sábanas Adorna Cada jirón de mi alma Cubre Sutil los cuerpos con Morfeo Embellece Con tu aroma esas dalias Recita Junto a mí estos

Mapas

Rojo desgarro y desatada pasión arde deseo, arde Vamos ven corre, vamos A conocer cada huella De tus caminos Vamos a dejar atrás Los miedos, vamos A susurrar tu nombre a los álamos, vamos Ven, vuela, observa Juegan distraídos con

Mapas

Rojo desgarro y desatada pasión arde deseo, arde Vamos ven corre, vamos A conocer cada huella De tus caminos Vamos a dejar atrás Los miedos, vamos A susurrar tu nombre a los álamos, vamos Ven, vuela, observa Juegan distraídos con

Aquella noche

Aquella noche de fríos hielos Y piedras pulidas, Lanzadas contra el estanque Donde mueren, todas las palabras   Aquella noche De premura y miedo Escritos en esa pared Para narrar nuestra historia   Aquella noche desvelo y traición   Aquella

Aquella noche

Aquella noche de fríos hielos Y piedras pulidas, Lanzadas contra el estanque Donde mueren, todas las palabras   Aquella noche De premura y miedo Escritos en esa pared Para narrar nuestra historia   Aquella noche desvelo y traición   Aquella

Vivo y sueño

Vivo Como, el pájaro aquel Que intenta cada día migrar Hacia aquel paraíso Donde terminan las frases Más bellas que te escribí   Cada instante Franquear, cada instante Con la psique, en el recuerdo Rodear, cada segundo Con el olvido,

Vivo y sueño

Vivo Como, el pájaro aquel Que intenta cada día migrar Hacia aquel paraíso Donde terminan las frases Más bellas que te escribí   Cada instante Franquear, cada instante Con la psique, en el recuerdo Rodear, cada segundo Con el olvido,

¿Por qué?

¿Por qué no, quebrar los sentidos Con cada esquiva mirada? ¿Por qué no, rasgar los pavorosos temores Con cada insubordinada palabra? ¿Por qué no, dejarnos llevar Al otro lado del proceloso mar? ¿Por qué no, aullar a Selene Con cada

¿Por qué?

¿Por qué no, quebrar los sentidos Con cada esquiva mirada? ¿Por qué no, rasgar los pavorosos temores Con cada insubordinada palabra? ¿Por qué no, dejarnos llevar Al otro lado del proceloso mar? ¿Por qué no, aullar a Selene Con cada

El olivo errante

Izar la mirada, mi destino, su perfil Los domingos, los lunes, cada sábado Intensa, bella, delicada Tallada, de mármol blanco Los distantes ocasos, el alba peregrina la noche y el día, ella Sublime exclamación, ella Esculpida, en cada dulce cobijo

El olivo errante

Izar la mirada, mi destino, su perfil Los domingos, los lunes, cada sábado Intensa, bella, delicada Tallada, de mármol blanco Los distantes ocasos, el alba peregrina la noche y el día, ella Sublime exclamación, ella Esculpida, en cada dulce cobijo