Entradas etiquetadas: desesperación
Ódiame DESNÚDATE violame
Un descenso febril hacia un amor deformado por el odio, donde la humillación, el deseo y la violencia emocional se funden en una liturgia obsesiva y provocadora. El narrador transforma el desprecio recibido en pulsión erótica, abrazando el dolor como única forma de intensidad y supervivencia.
Ódiame DESNÚDATE violame
Un descenso febril hacia un amor deformado por el odio, donde la humillación, el deseo y la violencia emocional se funden en una liturgia obsesiva y provocadora. El narrador transforma el desprecio recibido en pulsión erótica, abrazando el dolor como única forma de intensidad y supervivencia.
13
Una elegía de culpa tardía, donde el duelo se convierte en juicio contra quienes solo se arrepienten cuando la sangre ya ha hablado.
13
Una elegía de culpa tardía, donde el duelo se convierte en juicio contra quienes solo se arrepienten cuando la sangre ya ha hablado.
Esparto
Un descenso al hedor moral de la violencia, el acoso y la crueldad colectiva.
La voz poética enfrenta a una figura tiránica consumida por el odio y la hipocresía.
Entre cadáveres simbólicos, gritos y ruinas emocionales, la resistencia persiste como herejía.
Esparto
Un descenso al hedor moral de la violencia, el acoso y la crueldad colectiva.
La voz poética enfrenta a una figura tiránica consumida por el odio y la hipocresía.
Entre cadáveres simbólicos, gritos y ruinas emocionales, la resistencia persiste como herejía.
Cuando me ayudaron
Testimonio de encierro, silenciamiento y supervivencia. La voz poética denuncia una realidad traumática: pidió ayuda, intentó ser escuchado, escribió desde la verdad, y fue castigado con medicación, aislamiento, incredulidad y olvido.
Cuando me ayudaron
Testimonio de encierro, silenciamiento y supervivencia. La voz poética denuncia una realidad traumática: pidió ayuda, intentó ser escuchado, escribió desde la verdad, y fue castigado con medicación, aislamiento, incredulidad y olvido.
Miedo
Un grito reiterado contra un miedo omnipresente, alimentado por la injusticia, la mentira y la codicia humana. El yo poético teme no solo al entorno corrupto, sino a ser arrastrado por él, a perderse y desintegrarse.
