Suave amanecer

Viste la escena, Con velas de armonía Desnudo  halos Construyendo su silueta Tremulo deseo Torna inspiración El delicado  horizonte De canciones Danzando díscolas A contra luz Viste amanecer Con la pasión reclinada Buscando un horizonte de terciopelo En un océano

Suave amanecer

Viste la escena, Con velas de armonía Desnudo  halos Construyendo su silueta Tremulo deseo Torna inspiración El delicado  horizonte De canciones Danzando díscolas A contra luz Viste amanecer Con la pasión reclinada Buscando un horizonte de terciopelo En un océano

El destierro de los pastores

Doblar cañones sobre sus iracundos abrazos Ruidos blancos en las metálicas  estelas en los Blancos abismos en tus derrochados anhelos Disgustado pan, enlutado, malgastado exilio Ocres añejos en sus parsimoniosos pasos Besa los anillos, arrodíllate, besa las manos de los

El destierro de los pastores

Doblar cañones sobre sus iracundos abrazos Ruidos blancos en las metálicas  estelas en los Blancos abismos en tus derrochados anhelos Disgustado pan, enlutado, malgastado exilio Ocres añejos en sus parsimoniosos pasos Besa los anillos, arrodíllate, besa las manos de los

Colores para amanecer

éter lacado de cian, luce aluminio y atrapa el blanco del pálpito de sus pasos éter lacado de cian, en un cielo interior hecho de un aullido atrapan soles de media noche en sus pasos los tacones del abismo éter

Colores para amanecer

éter lacado de cian, luce aluminio y atrapa el blanco del pálpito de sus pasos éter lacado de cian, en un cielo interior hecho de un aullido atrapan soles de media noche en sus pasos los tacones del abismo éter

El silencio del calvario

Sendas cruces para bisoñas Barbas grises pastando en el prado de la ineptitud, tapadas en su cálido regazo Imaginan el tiempo rompen rastros Desnudos a contra luz Con los labios desarmados Por besar el hielo En los témpanos De sus palabras

El silencio del calvario

Sendas cruces para bisoñas Barbas grises pastando en el prado de la ineptitud, tapadas en su cálido regazo Imaginan el tiempo rompen rastros Desnudos a contra luz Con los labios desarmados Por besar el hielo En los témpanos De sus palabras

Almagre (tierra roja)

Una bóveda cubierta de hielo Sumergidos en su impasible somnolencia Un arco glaciar sonriendo a la estela De una estática y congelada llama   Se cierne sobre el almagre el necesario frío Reprime la vida, un letargo azul Preso de

Almagre (tierra roja)

Una bóveda cubierta de hielo Sumergidos en su impasible somnolencia Un arco glaciar sonriendo a la estela De una estática y congelada llama   Se cierne sobre el almagre el necesario frío Reprime la vida, un letargo azul Preso de

El obsequio de un susurro

Le hablan sus manos, Trémulas en el destierro. Al tornadizo cielo Le duelen sus manos, Cálidas en tu regazo. Alejándose en unas vías teñidas De dulces caramelos. Vestidas de viñas, Los sabores de la lluvia De dulces melodías Con sus

El obsequio de un susurro

Le hablan sus manos, Trémulas en el destierro. Al tornadizo cielo Le duelen sus manos, Cálidas en tu regazo. Alejándose en unas vías teñidas De dulces caramelos. Vestidas de viñas, Los sabores de la lluvia De dulces melodías Con sus

El triciclo de los mercenarios

Agua y espirales en la congelada niebla, Clavada en la profanada mirada Lluvia acaricia deseo Disparan extasiadas crisálidas.   Sinergia homicida refulgente ajada vena, Oculta su rápido acero. El santo espartano descubrió su mañana, Ruinas dédalo de soslayado anhelo.  

El triciclo de los mercenarios

Agua y espirales en la congelada niebla, Clavada en la profanada mirada Lluvia acaricia deseo Disparan extasiadas crisálidas.   Sinergia homicida refulgente ajada vena, Oculta su rápido acero. El santo espartano descubrió su mañana, Ruinas dédalo de soslayado anhelo.  

La dulce soberbia de un armónico

Cuatro círculos ardiendo en el abismo, cicatrizado con hielo y soledad. Lentas caen las melodías de sus labios esquivos, Suaves mecen las almenas con sus cadenas Sus cuerdas quiebran el éter, escupiendo su inflada soberbia. Borro su ego cualquier rastro

La dulce soberbia de un armónico

Cuatro círculos ardiendo en el abismo, cicatrizado con hielo y soledad. Lentas caen las melodías de sus labios esquivos, Suaves mecen las almenas con sus cadenas Sus cuerdas quiebran el éter, escupiendo su inflada soberbia. Borro su ego cualquier rastro

Hielo

En el grito de una aguja cosiendo el tiempo Al seco cuero de su piel Ha leído sus manos rotas por el hielo Frío hielo consumiendo el aire En un alarido sumiendo al mundo en la desdicha Han dibujado los

Hielo

En el grito de una aguja cosiendo el tiempo Al seco cuero de su piel Ha leído sus manos rotas por el hielo Frío hielo consumiendo el aire En un alarido sumiendo al mundo en la desdicha Han dibujado los

El seductor beso del castigo

Los porosos besos destronan el inmaculado asedio de vacuas ramblas Hacia ningún lugar, mampostería erigida, en la firme desdicha Letargo, hibernación, crisis existencial, miedo y miseria en el desencajado rostro En el pozo de los deseos han escrito un verso

El seductor beso del castigo

Los porosos besos destronan el inmaculado asedio de vacuas ramblas Hacia ningún lugar, mampostería erigida, en la firme desdicha Letargo, hibernación, crisis existencial, miedo y miseria en el desencajado rostro En el pozo de los deseos han escrito un verso

El humo rojo deja cenizas azules

Pasear las manos, suaves, sobre las rojas tejas Luz en una avalancha, extasiada luz negra, Empecinado fuego naciendo de las enterradas huellas Rastros maleables de loable avaricia En los castillos de naipes moran fantasmas de cuero y satén Llagas enajenadas

El humo rojo deja cenizas azules

Pasear las manos, suaves, sobre las rojas tejas Luz en una avalancha, extasiada luz negra, Empecinado fuego naciendo de las enterradas huellas Rastros maleables de loable avaricia En los castillos de naipes moran fantasmas de cuero y satén Llagas enajenadas