Archivo de Categorías: Poesía

Almagre (tierra roja)

Una bóveda cubierta de hielo Sumergidos en su impasible somnolencia Un arco glaciar sonriendo a la estela De una estática y congelada llama   Se cierne sobre el almagre el necesario frío Reprime la vida, un letargo azul Preso de

Almagre (tierra roja)

Una bóveda cubierta de hielo Sumergidos en su impasible somnolencia Un arco glaciar sonriendo a la estela De una estática y congelada llama   Se cierne sobre el almagre el necesario frío Reprime la vida, un letargo azul Preso de

El obsequio de un susurro

Le hablan sus manos, Trémulas en el destierro. Al tornadizo cielo Le duelen sus manos, Cálidas en tu regazo. Alejándose en unas vías teñidas De dulces caramelos. Vestidas de viñas, Los sabores de la lluvia De dulces melodías Con sus

El obsequio de un susurro

Le hablan sus manos, Trémulas en el destierro. Al tornadizo cielo Le duelen sus manos, Cálidas en tu regazo. Alejándose en unas vías teñidas De dulces caramelos. Vestidas de viñas, Los sabores de la lluvia De dulces melodías Con sus

El triciclo de los mercenarios

Agua y espirales en la congelada niebla, Clavada en la profanada mirada Lluvia acaricia deseo Disparan extasiadas crisálidas.   Sinergia homicida refulgente ajada vena, Oculta su rápido acero. El santo espartano descubrió su mañana, Ruinas dédalo de soslayado anhelo.  

El triciclo de los mercenarios

Agua y espirales en la congelada niebla, Clavada en la profanada mirada Lluvia acaricia deseo Disparan extasiadas crisálidas.   Sinergia homicida refulgente ajada vena, Oculta su rápido acero. El santo espartano descubrió su mañana, Ruinas dédalo de soslayado anhelo.  

La dulce soberbia de un armónico

Cuatro círculos ardiendo en el abismo, cicatrizado con hielo y soledad. Lentas caen las melodías de sus labios esquivos, Suaves mecen las almenas con sus cadenas Sus cuerdas quiebran el éter, escupiendo su inflada soberbia. Borro su ego cualquier rastro

La dulce soberbia de un armónico

Cuatro círculos ardiendo en el abismo, cicatrizado con hielo y soledad. Lentas caen las melodías de sus labios esquivos, Suaves mecen las almenas con sus cadenas Sus cuerdas quiebran el éter, escupiendo su inflada soberbia. Borro su ego cualquier rastro

Hielo

En el grito de una aguja cosiendo el tiempo Al seco cuero de su piel Ha leído sus manos rotas por el hielo Frío hielo consumiendo el aire En un alarido sumiendo al mundo en la desdicha Han dibujado los

Hielo

En el grito de una aguja cosiendo el tiempo Al seco cuero de su piel Ha leído sus manos rotas por el hielo Frío hielo consumiendo el aire En un alarido sumiendo al mundo en la desdicha Han dibujado los

El seductor beso del castigo

Los porosos besos destronan el inmaculado asedio de vacuas ramblas Hacia ningún lugar, mampostería erigida, en la firme desdicha Letargo, hibernación, crisis existencial, miedo y miseria en el desencajado rostro En el pozo de los deseos han escrito un verso

El seductor beso del castigo

Los porosos besos destronan el inmaculado asedio de vacuas ramblas Hacia ningún lugar, mampostería erigida, en la firme desdicha Letargo, hibernación, crisis existencial, miedo y miseria en el desencajado rostro En el pozo de los deseos han escrito un verso

El humo rojo deja cenizas azules

Pasear las manos, suaves, sobre las rojas tejas Luz en una avalancha, extasiada luz negra, Empecinado fuego naciendo de las enterradas huellas Rastros maleables de loable avaricia En los castillos de naipes moran fantasmas de cuero y satén Llagas enajenadas

El humo rojo deja cenizas azules

Pasear las manos, suaves, sobre las rojas tejas Luz en una avalancha, extasiada luz negra, Empecinado fuego naciendo de las enterradas huellas Rastros maleables de loable avaricia En los castillos de naipes moran fantasmas de cuero y satén Llagas enajenadas

Un pasaje existencial

Encontraron sus ojos, buscando el esquivo horizonte Cruzaron sus almas, en las llamas de algarabía Cuando los perseguían, hielo y fuego, en las fuentes, de un río rojo Encontraron nenúfares, debatiendo distopías En las aguas de la incertidumbre, lejos se

Un pasaje existencial

Encontraron sus ojos, buscando el esquivo horizonte Cruzaron sus almas, en las llamas de algarabía Cuando los perseguían, hielo y fuego, en las fuentes, de un río rojo Encontraron nenúfares, debatiendo distopías En las aguas de la incertidumbre, lejos se

La díscola pasión de un aroma

Confundió, enredado en sus orillas El disonante suero, de su sombra Descrita en la bruma, fugándose Tras las montañas azules, el díscolo amor Reto a sus labios, a contarle sus colinas Agotadas las sombras, roja luz En un atardecer carmesí

La díscola pasión de un aroma

Confundió, enredado en sus orillas El disonante suero, de su sombra Descrita en la bruma, fugándose Tras las montañas azules, el díscolo amor Reto a sus labios, a contarle sus colinas Agotadas las sombras, roja luz En un atardecer carmesí

El viento de los nenúfares

Las nubes se tienden, a pensar si serán crines Llueven sus manos lotos, flotando en la incertidumbre De los sedosos halos, un rayo esmeralda Las hadas de las dalias, piensan carmesí Tejen sus dedos, bufandas de roció Pasajeras de una

El viento de los nenúfares

Las nubes se tienden, a pensar si serán crines Llueven sus manos lotos, flotando en la incertidumbre De los sedosos halos, un rayo esmeralda Las hadas de las dalias, piensan carmesí Tejen sus dedos, bufandas de roció Pasajeras de una

El niño que fue y nunca volvió

Se mecen los búhos en una cuerda Esgrimida de burlas, con el pico torcido Engañado búho, ulular a un árbol Anhelando ser rama Burlado búho, ulular sus garras De ojos alvinos, creyó ver un cisne Nacer de un ayer, cuando

El niño que fue y nunca volvió

Se mecen los búhos en una cuerda Esgrimida de burlas, con el pico torcido Engañado búho, ulular a un árbol Anhelando ser rama Burlado búho, ulular sus garras De ojos alvinos, creyó ver un cisne Nacer de un ayer, cuando

Los días impares

Hacen cruces en el esqueleto de una sonrisa Acariciando la puerta de la provocación Las oxidadas bisagras claman perdón Las esposas del carcelero, cercenan los vientos Besan los extintos labios de un fósil Para sumergir las horas en la horca

Los días impares

Hacen cruces en el esqueleto de una sonrisa Acariciando la puerta de la provocación Las oxidadas bisagras claman perdón Las esposas del carcelero, cercenan los vientos Besan los extintos labios de un fósil Para sumergir las horas en la horca