La canción desafinada

Apagar los enrojecidos ojos

cerrar las añejas puertas

Escuchar ese bello bajorrelieve que teje

las mañanas

con una aguja triste de hielo

Una maraña confusa, de cielo y marfil

Cantar una letanía, de cuero y hierro

Contar una historia infinita

 

Subastada condena, vendida

por un puñado de misérrima pena

Blandir una pregunta

Colmar los vasos, llenos de interrogantes

Y ver la sangre correr, entre los rincones

De la psique,

notar una incisión

De una nota esquiva,

de aquella canción desafinada

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Acerca de ViZ3n

El poeta de la horas inquietas. Gato Cosmonauta, lobo de mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos.

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