El abismo de sádicas cicatrices
Transfigura suntuosos alaridos
Añil cielo, vertido de tristísimas lágrimas
Éter escondido de uralita gris
Opina sobre cuanto desconoce
Con el bagaje poético de un parvulario.
Bajo el yugo de hierro
Oxido de ocre exilio
Éter desarmado
Critica cuanto no alcanza
Pedazo de zote
Vuelan obscuros murciélagos
Buscando una amapola
Presa de su angustia
Dones de esposas marchitas
Arruinas con tu ENGREÍDA mugre.
Deshojas vida
Como quien cuenta latidos
Susurros de medianoche
Cuencas de ojos vacíos
La sima de los aullidos
Crítica cuanto no alcanza
Silencia un mundo
Exógeno para sus ridícula
imaginación.
De tronos desquiciados
Amanecen petrificadas almas
Sueñan muerte
las terroristas
De pulseras doradas.
Su crítica extemporánea
Vieja, arrugada y superficial
Los asesinos del lupanar
Te adoran muerte
Elitista terrorismo
Con balas de oro
Paroxismo asesino
Útil para encajar
en su desguace de versos
Cuadrar el balance
De asesinas consciencias
Matan cuanto no entienden



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