y he de ser, más educado
que una piedra, y he de soportar
su latosa verborrea,
y de andar un camino, y más lejos
y con los bolsillos llenos de arena
y he de vagar una minúscula senda,
y pedir permiso al caminar, y clavar a cada verso
una conjunción, no se moleste la griega
y he de pedir permiso
y de suplicar permiso al viento, no grite un huracán
y tenga que disculparme
por no derrumbarme
















