Archivo mensual: septiembre 2013
Fase lunar
Esos dedos manchados De luz Redactaron Una carta Empeñada en ser infinita Esos dedos frágiles, Describieron un marco Como un susurro Tallaron una semana En un día, que no fue Aquel que escribía marcho Con los grilletes, preso Preso de
Fase lunar
Esos dedos manchados De luz Redactaron Una carta Empeñada en ser infinita Esos dedos frágiles, Describieron un marco Como un susurro Tallaron una semana En un día, que no fue Aquel que escribía marcho Con los grilletes, preso Preso de
El lago de terciopelo
Lagos serenando el lejano Hálito Distante hunde el recuerdo de sus columnas Distante evasión Pulso El abismo se viste de terciopelo Y no hay distancia Y no hay color El precipicio llega tarde Tarde, llega tarde Recoge sus brazos Tarde,
El lago de terciopelo
Lagos serenando el lejano Hálito Distante hunde el recuerdo de sus columnas Distante evasión Pulso El abismo se viste de terciopelo Y no hay distancia Y no hay color El precipicio llega tarde Tarde, llega tarde Recoge sus brazos Tarde,
Las mareas de Ojos de luna
Terminar un cuaderno En espiral, con las líneas dibujadas Con este lápiz disfruta tus cálidos Ojos Con estas teclas que toco Cuando sueño tus canciones Ojos, sí siempre son tus ojos Siempre tus ojos Espejos de mis palabras Espejos
Las mareas de Ojos de luna
Terminar un cuaderno En espiral, con las líneas dibujadas Con este lápiz disfruta tus cálidos Ojos Con estas teclas que toco Cuando sueño tus canciones Ojos, sí siempre son tus ojos Siempre tus ojos Espejos de mis palabras Espejos
quedan
Por escribir Nos quedan la pausa El ajetreo El vino y tus sábanas Por describir Nos quedan algún soneto Una copla El vino y tus sábanas Por soñar Nos quedan tus colinas Tus respuestas El vino y tus sábanas tus
Soñar otoño
Caerán las hojas Vendrá la paz De ocres vendrá Vientos de añejo vientos de vino viejo viento, viento, Eolo Canatará un equinoccio Y entonces mi niña mi vida Mi luz Entonces, nadaré en tus labios La melodía que entono Entonces
Soñar otoño
Caerán las hojas Vendrá la paz De ocres vendrá Vientos de añejo vientos de vino viejo viento, viento, Eolo Canatará un equinoccio Y entonces mi niña mi vida Mi luz Entonces, nadaré en tus labios La melodía que entono Entonces
El problema del relojero
Quién llama a esa ajada puerta Es el destierro Cubierto de noche Han abierto una puerta Y nadie quiere cerrarla Nadie quiere cerrarla Nadie quiere Nadie Venden almas en esa bisagra Supuran suspiros, Almas errantes, subastan los sueños
El problema del relojero
Quién llama a esa ajada puerta Es el destierro Cubierto de noche Han abierto una puerta Y nadie quiere cerrarla Nadie quiere cerrarla Nadie quiere Nadie Venden almas en esa bisagra Supuran suspiros, Almas errantes, subastan los sueños
El pelotón de fusilamiento
El abismo de una bala Clama una cicatriz Una cicatriz ha decidido Cual va a ser el cañón Que ha de besar Con los brazos una cruz Con los ojos una cruz Con los labios rotos Una cruz en
El pelotón de fusilamiento
El abismo de una bala Clama una cicatriz Una cicatriz ha decidido Cual va a ser el cañón Que ha de besar Con los brazos una cruz Con los ojos una cruz Con los labios rotos Una cruz en
A una hora y media
Coger impulso Respirar hondo Lanzar palabras En su puerta Fueron, en un suspiro Escribir en el éter Esperar y Ojos de luna Seduce siempre siempre arrebata Distante, distante, distante Estás a una hora A una hora casi te toco Como
A una hora y media
Coger impulso Respirar hondo Lanzar palabras En su puerta Fueron, en un suspiro Escribir en el éter Esperar y Ojos de luna Seduce siempre siempre arrebata Distante, distante, distante Estás a una hora A una hora casi te toco Como
Ladran vergüenza para reír ignorancia
Por el silencio por ese instante respiré en tus palabras Por la distancia Porque, quizás, tú intención era otra Por el silencio por ese instante respiré en tus palabras pude, escondido, amarte silencioso, Por aquellas cuatro palabras Qué rimaron mi
Ladran vergüenza para reír ignorancia
Por el silencio por ese instante respiré en tus palabras Por la distancia Porque, quizás, tú intención era otra Por el silencio por ese instante respiré en tus palabras pude, escondido, amarte silencioso, Por aquellas cuatro palabras Qué rimaron mi
El porqué de su abismo
Al despertar una huida Una paisaje grita Cabalga una campana Tañe, vuela aquella torre Cansada de sonar desdicha De esa veleta Cansada de ver ciega Verter palabras En un río, ver Ver aquel río Cansado de regalar Vida a quién
El porqué de su abismo
Al despertar una huida Una paisaje grita Cabalga una campana Tañe, vuela aquella torre Cansada de sonar desdicha De esa veleta Cansada de ver ciega Verter palabras En un río, ver Ver aquel río Cansado de regalar Vida a quién
Entre sus hojas
El horizonte, del que siempre va Aquel que siempre torna tus pasos Morar este asueto arrulla deseo Aquel segundo, de estoica confianza, aquel instante Pinta este lienzo Observa los álamos Al amanecer guardan Entre sus hojas Las constelaciones entre
Entre sus hojas
El horizonte, del que siempre va Aquel que siempre torna tus pasos Morar este asueto arrulla deseo Aquel segundo, de estoica confianza, aquel instante Pinta este lienzo Observa los álamos Al amanecer guardan Entre sus hojas Las constelaciones entre
Cuándo
Preguntar, preguntar, preguntarme Dónde Interrogar las siete puertas EL porqué de su dédalo Correr en aquella acera Con una venda de cien colores, correr Con un latido un compás, tronar Por un pálpito Al viento, volver como esa llama enardecida Como
