Evocar los días en un horizonte distante
Cuando las doradas llamas de inquina
no caían sobre mis días, no besaban mis pasos
Los afilados colmillos de huida
Cuando la vespertina sabana
de hienas abyectas
Masticaba su oprobio
En silencio, silencio, silencio
Silencio
Sombra jungla de ramas
evapora paz
Rezuman silabas lianas de selva
Espesa tarde caen retazos de cielo
Enredadas cuevas
esconden sombras
silban silencio
Reverbera inquina de abismo
No alcanzo a escucharte, silencio,
Pierdo los mapas de mis manos
no alcanzo tu horizonte de calima, silencio
No alcanzo a verte, silencio,
repica ida, repica ira, repica huida
Desciende hiedra besa su hidra los tronos de barro
ira, suspira un ópalo, cúmulo de frío hielo
Escoria perene clavos cosiendo el tiempo
Funden mis ojos rojas fronteras, cilicio
clava su cruz en mis manos ajadas, redentora vida
muestra las cicatrices a los cuchillos de hielo.
No llego a sentirte silencio
Vibran geranios germinados de ocre rojo
No alanzo a verte, silencio,
busco olas de rocío para cubrir su mezquindad
No llego a sentirte silencio
Cavo una gruta
silencio, silencio, silencio
desnudo una grulla
para preguntarle sus alas
Anhelo silencio, te deseo silencio
En las perdidas huellas de las colinas,
Te amo silencio
en los deltas de sumidas animas
Te busco silencio
No llego a verte silencio, te busco silencio
eN Un abismo de enemistad te busco
Silencio, silencio, silencio
















