La homicida tiende sus labios
Entre la ácida lluvia
El asesino besa su sexo redentor
Entre lagrimas de
Ácida hiel
Amarga gime
Tiemblan sus ojos
Transita negro en los ojos
cruzan mil millas
En las colinas de su piel
Pinturas de guerra
En el bosque de flores
Guerra de gemidos
Grita ¡GIME!
¡Llora!
La sangre brota de sus labios
Al morder su lamento
Gime, llora, ¡grita!
El sabor de sus manos
Atadas al cabecero del cielo
Gime, llora el cabello
Enredado en viento
Una bala, una excusa
una despedida
Lloran, gritan, gimen, gimen
Gimen, lloran, gritan
















