Viste tres días amanecer
De purpura y cían
El lecho de raíces
Escribía cien flores
En el aroma de sus ojos
Templada lucha
contra los parpados
Ebrios de amor.
En el lecho de raíces donde
Describían los labios el susurro de un sueño
Contaban alas,
cuantas veces
alas contaban
Latía dulzura en su iris
Venerar el viento del destierro
En tus brazos rendido
susurro, en tus brazos
Ver partir tus parpados
¡lucha!
Errantes contando las alas
Navegar contra la tormenta
De tus ojos
Planear una tierra
donde
Expatriar las alas
de tus ojos
Sobrevolar
tu destino errante
vagar el cielo
Hallar su hálito de amapola
Besar
tu alma
desnudar
tu psique
Marchar errante
sobre
Sabanas pálidas
Donde escondido
pintaba sombras
asido al susurro
De sus palabras
Marchar errante
Un mundo donde
recorrer su dédalo
encontrarme
Asido al susurro
De la letanía de sus manos
















