La saga del usurero duerme,
seduce en su cama de faquir.
Afiladas lenguas,
desgarran presos labios
Filántropa de exquisito paladar, saborea el amargo
Beso de hiel, la piedad de su abrazo, arrastra una pálida sombra
Gime un generoso francotirador, su disparado ego
Arropado con un manto de narcóticos, encelado
Seduce el abrigo de astracán, la madre aria escucha el latir
De su acero
Grita luna, témpanos de hielo, cristalizada psique
Invierno, celeste bondad,
Prístino credo, gélido, inmutable, inexorable Norte
Con cuchillas de acero, abre grietas en su piel
Muestra la excitada empuñadura, perlas y diamantes.
Hipnótica espiral
En su punto de mira sangre y filantropía
Donado acero, en el bar de la avenida
Ensañan a sonreír con los ojos
En el bar de la avenida Beretta
Toma café, solo, con dos balas
En la barra Beretta seduce
Una sombra de ala ancha
para enseñar sus bendiciones
A los nigromantes que leen el futuro
en las líneas de su cañón
















