Los días impares

Hacen cruces en el esqueleto de una sonrisa

Acariciando la puerta de la provocación

Las oxidadas bisagras claman perdón

Las esposas del carcelero, cercenan los vientos

Besan los extintos labios de un fósil

Para sumergir las horas en la horca del tiempo

Desterrando los días, demacrados lodos,

Eternas arenas descontando el tiempo

En los restos de su esquiva sombra

Apoda sus miedos con cien nombres

en la tintineante mirada de una fuente

Llorando una estatua, muerden sus plegarias

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Acerca de ViZ3n

El poeta de la horas inquietas. Gato Cosmonauta, lobo de mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos.

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