La mañana descolorida
se suicida desde un carro
hecho de miedo y miseria
Miseria y medio,
trémula mañana desencajado rostro
Prostituido el gesto
MIEDO MISERIA, ¡MISERIA!
¡Miedo!
Demasiada miseria
Demasiado ¡MIEDO!
Son las manos de la opresión
Lechos bajos, demasiado bajos
En un cubículo techado de ¡MIEDO!
Demasiado ¡miedo!, necesidad ¡Miedo!
Caciquismo ¡miedo!,
Demasiado miedo
Miseria, ¡MIEDO!
Escopeta nacional
Cargado con una fascista
usurera
burlada, colgada
grita su desdicha,
a los cuatro vientos
¡MIEDO!
Mi tierra sembrada de ¡MIEDO!
Trenzado TEMOR, atado miedo
Con grilletes de amenazas.
¡MIEDO!
intenta enterrar su desdicha,
Sus tumbas paro y opresión
Llamadas y amenazas, amenazas
Y LLAMADAS,
¡Miedo!
escribió mi epitafio
con palabras robadas
El aval de una marchita
gota de sangre
vendió a su familia
Arranco sus pétalos
a todas las flores,
Para vomitar sus aromas
ahora reclama verlas florecer
reclama ser santificada
ser golondrina, la rata
Roer tus labios,
serenar su desdicha
creando un mundo de cristal
Para reflejar su desdicha,
la rata
Vivir su mentira para serenar su desdicha
Crianza y dulces para serenar su paupérrima psique
Donde el reflejo de los necios
Se postre a loar su excelente rata
Amenazantes esposas, balas, balas, balas, silban
en mis oídos, balas, amenazas, amenazas, muerte
Las balas del usurero
¡Usurero!
escopeta nacional,
fusilero del tercio de necios.
















