Viste crecer tres amapolas en los blancos días de enero
Te preguntas si el viento, acaso quiso besar el hielo
Con un manto de luz infinita en las noches de los cristales rotos
Te preguntas si el viento quiso traer la ira a tus manos
Anhelaste una respuesta cuando todo eran preguntas
Te respondieron con desalmada inquina vestida de excusa
Letanía de odio en un ave muerta de mediocridad
Te respondieron con unos labios rotos por la desesperanza
Dibujaste un océano de amor donde te quisieron ahogar
Páramos desérticos en las noches largas de cristales rotos
Café con te y miseria para desayunar para cenar odio
Páramos desérticos en las noches largas de cristales rotos
El anillo de un eclipse quiso casar a la luna en el trino de un mirlo
Páramos desérticos de falacias, colapsando la psique errante de un vagabundo
El cielo negro de una soberbia llovizna quiso vender el mundo
Pobres cacatúas creen poder cantar ópera, en una jaula trasplantada
La soberbia de una necia creyendo poder pintar paisajes con un vomito infernal
Gime sobre el lecho donde amortaja a sus amantes, la triste cacatúa
Sus palabras de párvulo mecen las cunas de sus amantes, idas de mediocridad
Gime su infantil ira sobre el lecho donde besa a los cadáveres de los hijos de la cacatúa
















