Conversos

Los sedosos dedos de marfil y café

Arrancaron la piel de una nota congelada

el cuello sin fe se tendió en el rocío

A contemplar su cuerpo

Las nubes con los ojos teñidos

Deseo, lujuria

Tendidas en el paramo de los

Descontentos

se cubrió de rocío

Para marcar un camino

Con los deseos que un día deshecho

Perenne lujuria exquisita ternura

Resucitado desmonto la muralla

Construida para mantener seguro

al sacerdote de secretos

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Acerca de ViZ3n

El poeta de la horas inquietas. Gato Cosmonauta, lobo de mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos.

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