En el parque gemelo de cobre
Habitan miradas, vigilan
los suspiros
de los pinos.
Tornan pasos
Aire
aire torna denso
el banco roto lee
las huellas de las sombras.
Caminar
por una gota de agua
silbar
alegre lluvia.
Acolchadas plumas
Esquiva mirada
recorren páramo
nunca llega, nunca
llega a las montañas azules .
Parque gimiendo deseo
yerguen columnas
imperiales
columnas yerguen
sin legión,
pintadas de libertad
Acogidas en los pasos
de una bandeja
vive una jarra de miel
dulce paz.
Los vigilantes de la rectitud
cuentas con sus canas
en los brazos de la chica sin sombra.
Los reflejos de un tallo
tensan
una cuerda para
asaltar los labios de una sonrisa.
En el parque gemelo de cobre
círculos desaparecen
verde de tierra, rectos pasos
Los niños dibujan
Con sus manos
caminos, acarician
curvas de luz.
Alguien ha latido
Descanso de sabios,
a las seis,
pesadillas
de otra vida, tiene frío y arropa
Abraza
a los hombres sin rostro
Vigilan cubiertos de letras
















