Despertar al roció, de tus labios
Persiguiendo tu silueta, eterna, desnuda
Dame un abrazo de vida
Desnudo de miedos,
Ser un segundo, tus labios
Perder mi destino, en tus manos
Desvanecer las horas, desaparecer
En un dédalo dibujado de versos.
Morder tus aromas
Amarte rendido, de nuevo tus labios
Y tu cuerpo mecido, en una nota rizada.
















