Heridas desechas discuten con las flores maltrechas,
Cuando deben florecer, cuando deben morir, cuando callar
En el oscuro sendero de psiques perdidas la inanición mata de pena
Las neuronas de los pecios campan distinguidas
las bocas de los necios y las lenguas de los idiotas mueren de hipocresía
Vivir con las vendas de un sentimiento perdido al despertar la mañana
Dejarse vivir con las vendas hechas momia en una sociedad obscena y piramidal
Al compas de una tarjeta atravesada de anhelos, buscar paz para encontrar guerra
Guerra de muñecas maquilladas, guerra de sangre, vendida guerra,
Perdidas en un sereno despertar, perdidas en un tumultuoso atardecer
Al anochecer perdidas, al amanecer perdidas
Brillante espejo roto por siete años de soledad refleja su rostro marchito,
el racimo de uvas secas y el pelo rojo enredado en un remolino
Bodegas anegadas por las mentes que vagan errantes
buscando vino de cien años sin descorchar.
















