El arcángel vive en una fotocopiadora, escupiendo simétricos gritos.
En el principio de los tiempos comían odio, ahora digieren su gemela pena.
para alimentar un pulpito bufando fuego en un juego de dados, probabilidad fatalista,
acodados en el más ruin de los robos, robaron la felicidad en una cápsula atemporal,
Año cero tras la extinción de la última sonrisa, las runas pintadas de sangre.
La evocación del hombre a su espíritu. Un instante antes de la llegada del fuego
Cuando los caminos se han perdido en un dédalo de mentes psicóticas
La prepotencia de los ladrones arrodillada respirando su tétrico miedo
Sembrado de cinismo, floreciente apocalipsis de hierbas venenosas,
El sentado en una roca con forma de sillón en un desierto de sombras, radioactiva atmósfera.
Está preparado para la última batalla con una honda y sus pinturas de guerra.
















