Anhelas canina infeliz morder los tobillos de la luna y sólo arrancas carcajadas extasiadas.
Intentas llegar al cielo con unas alas de porcelana, pobre infeliz lastra tu ego un ralea de legos.
Anhelas mi destierro clavándome cien hierros, cerros manipulados, corsarios barbilindos.
Intentas arrancarme mis manos rotas de pasión, en un tablero colérico, de damas destronadas.
¿Quieres jugar? Juguemos, dame cartas de tu ínfima ralea y barajare tu psique en un retrete
De puertas cerradas y bisagras riendo su encierro.
¿Quieres jugar? Apostemos tu ego contra mi risa, tu vida contra mi luz.
De sueños espesos en un campo floreciente de palabras contentas,
de sendas abiertas.
¿Quieres jugar? Tu robo, oprobio clavado de opio, amapola venenosa.
Contra mi despertar lleno de luz y claridad
¿Quieres jugar? Juguemos, que los arcanos te sean favorables,
Sucia medusa llena de pelusas parlantes, en un suelo confundido por tu arrastrada dignidad.
















