Un amigo desmembrado en una mesa llena de órganos entonado un réquiem ,
Un hijo abandonado en el desierto de gris ceniciento,
Un hermano de sal tras las voces rizadas de una vida por consentida asesina,
Una vida sumergida en los crueles anhelos de los velos de una cortesana.
Danza del ombligo para seducir al ogro. La balanza de la justicia siempre se vende
Hacia tu pesado monedero de inquina, de locos y prebendas.
Vendido para una sucia venda que tape tus ojos, ciega,
reniega de tus vísceras para cocer tus ojos en un caldo de mediodía,
Con sabor a perdición, cocina tu pena, en la arena del circo.
Sangre, bronce y remaches con baches pretenciosos.
Víricos abrazos, tus lazos con gas de una cámara sacando instantáneas.
De tu psicótica y narcótica masacre.
Ciclón b, de burra, de besuga, de basura, de barbaridad, de bestia,
Ciclón b apestando el vuelo de un hoja en su vaivén hacia la muerte.
Ciclón b, derrumbando vidas enteras para tu permanente, renuente odio.
















