Gretel

Había nacido hermosa, demasiado bella, odiaba su belleza, detestaba su cuerpo, era sucio, su cuerpo era repugnante, era un ángel de dorados cabellos,  el alma enredada confundida por las manos de su abuelo, demasiado bella, perdida en una puerta sin salida en una ventana siempre cerrada, con la pena culpable de su delicada pena, junto a los libros del colegio, siempre la pena culpable pena desearía ser horrible, anhelaría deshacerse de su belleza culpable, de su cuerpo de niña, y convertirse en un ser desfigurado y deforme. Nadie la creería le decía su abuelo,- no debes hablar de nuestros secreto,-le susurra con su voz bronca y seca de odio,  secreto manchado de hiel con el himen roto en mil pedazos, junto a su infancia, robada por las arrugadas manos, por los repulsivos besos, de un viejo babeando pederasta.      La acunaba en las tardes laborales, con la vergüenza del abuso, se encerraba en un mundo donde su abuelo le contaba cuentos, la acunaba, se fugaba, siempre escapaba, dejaba su cuerpo en las artríticas manos de su abuelito, sudoroso, jadeante abuelito, robándole su infancia, siempre huía. Esclava de la vergüenza de ser descubierta, cubierta hasta el cuello escondía su cuerpo intentando tapar su trémulo miedo.

Para cuando su abuelo murió ella ya no vivía en este mundo, era la princesa de un reino mágico lleno de dulzura y amor donde nadie la tocaba, no la miraban con los ojos del abuelo, muerto y asesino, indecente ladrón de almas, supo mantener el sucio miedo entre los rubios cabellos de su nieta, ya no hablaba ni quedaba con nadie ni miraba a nadie, Robada, infancia su madre la culparía, siempre era culpable, siempre….

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Acerca de ViZ3n

El poeta de la horas inquietas. Gato Cosmonauta, lobo de mar, observando sueños en cordilleras de interrogaciones. Coordinador del caos.

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