Miradle que ario, puro catolicismo refulgente
subido en su poltrona, es su trono retrete de valientes,
Apareces a ratos, rata serrana, pavo engalanado
El hacha entre los dientes, grande en su castillo
De uralita gris, como su mente gris y su imaginación gris
Se yergue como una serpiente malhumorada simiente,
Cuestionas mis palabras, en tu reino, sucio cielo.
¿Tienes dudas? pregúntame y tu dios proveerá,
Miserable conciencia la tuya, misérrima.
Osado clavado de miedo, sucio viento,
sus preguntas, sucias argucias.
Sólo es una la mía, disculpa mi descaro,
¿Eres una persona? ¡gran persona!
Un ejemplo, un cúmulo de virtudes,
¡Oh tú! que vives y reinas, ¡oh tú! que gimes
Y lames, ¡oh tú! gran mamporrero del reino
Escucha mi pregunta ilústrame con
tu insignificante mente, ¡ Oh Tú!
Espejo de miseria,¡Oh Tú! crápula de puta y bulla,
¡Oh tú! Pilar indisoluble de la moral
Enséñame, guíame por tu senda de
Reverencias y besados anillos
¡Oh tú! Gran mamporrero del reino.
muéstrame la senda, me pondré
una venda, para venderme en
tu tienda. ¡Oh tú! miserable elitista.
















