No gritéis compañeros al amanecer
hecho fuego
no miréis a los tenderos
del tenebroso anhelo de una roca
Desprendida la retina
No miréis a sus ojos mentirosos
No los miréis
en sus lacios anhelos de olivo seco
perdido en el tiempo,
bucle sin fin, no los miréis
arruga callada, éter corrompido.
No los miréis
No miréis a los presos
de la apariencia construyendo
una cárcel en su psique, no los miréis
No miréis a medusa, no la miréis
sentiréis vuestro cuerpo tallado
en blanco mármol petrificado
No miréis
el valle de los cinceles, tallado de hielo,
No la miréis
luz negra, contaminada esencia,
No miréis podrida, incorrupta incoherencia
No miréis a a los hijos del esperpento,
No los miréis
no entréis en la bodega,
no bebáis de sus venenosos labios,
no miréis a medusa a sus ojos.
No los miréis
No os comuniquéis,
silenciad vuestro discurso
para su ornado descanso
No los miréis
acabe su década decadente,
en una tribulación
Madera podrida en una bisagra
gritando de dolor,
clavada en un mundo
podrido de humanidad asesinada,
Avinagrada existencia,
puerta chirriante en una pared desvestida,
desnudo destino, no los miréis
Nauseabundo olor, podrido mundo, no los miréis
desvencijada existencia, no los miréis
En una ventana un arco de medio punto
acicalada prisión, no los miréis
corriendo temerosa,
una fuente enjaulada
intenta escapar en un salto infinito, no
No los miréis
Cubiertos con nuestra piel,
felices en la desidia de los necios,
Lanza insultando tu inteligencia desde las aceras
No los miréis
hasta el cielo, repugnante mentira,
No los miréis atentos a la distracción
en la sombra tejedora, no la miréis
ocultando una sombra que ríe feliz,
No los miréis, no los miréis, no los miréis

















