Recorrer una etapa vital con la total seguridad de que es inútil e ineficaz no provoca nada positivo, dar comprensión infinita es contraproducente, ser un cooperante esta bien para quien entrega consciente y lucidamente su vida a mejorar la de otros.
En cualquier otra situación carente del explicito consentimiento del individuo en cuestión no es mas que un ataque parasitario contra tu integridad.
Permitir la burla el engaño la manipulación y permanecer impasible arruina, asola devasta al individuo. Esquivar, eludir la relación parasitaria, resulta ardua tarea, desalentadora. Derribas tantas ramas en la poda, el invierno llega pronto, con demasiado frío, con hielo y escarcha que entumecen hasta tus huesos. Conseguir frutos a corto plazo es imposible, la sensación de vacío, nulidad, negación de todo cuanto eres es un síntoma para subir, atravesar o rodear.
El tiempo cicatriza tus heridas metamorfosis mental y física. Llena de convulsiones y errores propios de los extremos. Ahora te ves y te alegras de haber evitado las sucias manos de los cuatreros de felicidad. No necesitas la aprobación de nadie, sabes quien eres, tus actos son medidos y sopesados. Merece la pena vivir experiencias de todo tipo para aprender a valorar y sentir, crecer y madurar.
















