Entradas etiquetadas: Vida

El niño que fue y nunca volvió

Se mecen los búhos en una cuerda Esgrimida de burlas, con el pico torcido Engañado búho, ulular a un árbol Anhelando ser rama Burlado búho, ulular sus garras De ojos alvinos, creyó ver un cisne Nacer de un ayer, cuando

El niño que fue y nunca volvió

Se mecen los búhos en una cuerda Esgrimida de burlas, con el pico torcido Engañado búho, ulular a un árbol Anhelando ser rama Burlado búho, ulular sus garras De ojos alvinos, creyó ver un cisne Nacer de un ayer, cuando

Los días impares

Hacen cruces en el esqueleto de una sonrisa Acariciando la puerta de la provocación Las oxidadas bisagras claman perdón Las esposas del carcelero, cercenan los vientos Besan los extintos labios de un fósil Para sumergir las horas en la horca

Los días impares

Hacen cruces en el esqueleto de una sonrisa Acariciando la puerta de la provocación Las oxidadas bisagras claman perdón Las esposas del carcelero, cercenan los vientos Besan los extintos labios de un fósil Para sumergir las horas en la horca

El cuento de la usurera

La mañana descolorida se suicida desde un carro hecho de miedo y miseria Miseria y medio, trémula mañana desencajado rostro Prostituido el gesto MIEDO MISERIA, ¡MISERIA! ¡Miedo! Demasiada miseria Demasiado ¡MIEDO! Son las manos de la opresión Lechos bajos, demasiado

El cuento de la usurera

La mañana descolorida se suicida desde un carro hecho de miedo y miseria Miseria y medio, trémula mañana desencajado rostro Prostituido el gesto MIEDO MISERIA, ¡MISERIA! ¡Miedo! Demasiada miseria Demasiado ¡MIEDO! Son las manos de la opresión Lechos bajos, demasiado

El silencioso

Recuerdos de un ayer perdidos                      en un mañana  demorado eternamente ————————————————————————————————————————  cuerpos YACEN en el cielo de los necios,                                                          ebrios anhelos , yacen            reclinados en su voluble ética yace el cuerpo de la alegría                                           Matan personas

El silencioso

Recuerdos de un ayer perdidos                      en un mañana  demorado eternamente ————————————————————————————————————————  cuerpos YACEN en el cielo de los necios,                                                          ebrios anhelos , yacen            reclinados en su voluble ética yace el cuerpo de la alegría                                           Matan personas

El matrimonio que quiso vender el mundo

Viste crecer tres amapolas en los blancos días de enero Te preguntas si el viento, acaso quiso besar el hielo Con un manto de luz infinita en las noches de los cristales rotos Te preguntas si el viento quiso traer

El matrimonio que quiso vender el mundo

Viste crecer tres amapolas en los blancos días de enero Te preguntas si el viento, acaso quiso besar el hielo Con un manto de luz infinita en las noches de los cristales rotos Te preguntas si el viento quiso traer

Bienaventurados

Las misérrimos fuegos de vacua carne Prenden incienso, Petrifica fósiles de veinte años Lana de borregos Enervadas ovejas comen, engreída maleza Razones segadas con las guadañas Seda para su nuevo traje Bienaventurados los necios suyos serán los sepulcros de mármol

Bienaventurados

Las misérrimos fuegos de vacua carne Prenden incienso, Petrifica fósiles de veinte años Lana de borregos Enervadas ovejas comen, engreída maleza Razones segadas con las guadañas Seda para su nuevo traje Bienaventurados los necios suyos serán los sepulcros de mármol

Arcángel con lagrima de espino

Anhelaba ser dalia la piel mudada de serpiente Gris deshecho de efímera flor, con pétalos pegados Lúgubres flores de cementerio Calado de miedo, clavado en una huida El valiente soldadito de plomo y metralla Sueña sangre en sus muñecas de

Arcángel con lagrima de espino

Anhelaba ser dalia la piel mudada de serpiente Gris deshecho de efímera flor, con pétalos pegados Lúgubres flores de cementerio Calado de miedo, clavado en una huida El valiente soldadito de plomo y metralla Sueña sangre en sus muñecas de

El día del sol

El sigilo tembló en una estación de caramelo Se vistió con el traje de domingo El suspiro capaz de robar Capaz de arrancarle su luz al sol. Para regalarle un rayo de vida A un hada que susurraba sus frases

El día del sol

El sigilo tembló en una estación de caramelo Se vistió con el traje de domingo El suspiro capaz de robar Capaz de arrancarle su luz al sol. Para regalarle un rayo de vida A un hada que susurraba sus frases

El laberinto de los desalmados

La ira sin camino Sin horizonte Con sangre en las manos Con sangre en los ojos Sin sangre en las venas Sin horizonte Su utopía un cadalso Hecho de oro y diamantes Su sueño sangre Así sólo vas a ningún

El laberinto de los desalmados

La ira sin camino Sin horizonte Con sangre en las manos Con sangre en los ojos Sin sangre en las venas Sin horizonte Su utopía un cadalso Hecho de oro y diamantes Su sueño sangre Así sólo vas a ningún

El destierro de la blanca calesa

En la calle de los ahorcados corren arroyos de hiel. Presos de sus pasiones, encadenados al odio, Cantan su melancolía, los cuervos de la vidriera En el hedor delirante ornamentos labrados de miedo Perdidos en una cuneta, donde los caminos

El destierro de la blanca calesa

En la calle de los ahorcados corren arroyos de hiel. Presos de sus pasiones, encadenados al odio, Cantan su melancolía, los cuervos de la vidriera En el hedor delirante ornamentos labrados de miedo Perdidos en una cuneta, donde los caminos

El deseo de medusa

Se vistió de persona Un ángel caído del infierno Sumergido en un mar de injurias Se vistió de persona Un arcángel Venido de un desolladero En su camino Muerte y desolación En su camino Horcas y cruces Camuflo sus mentiras

El deseo de medusa

Se vistió de persona Un ángel caído del infierno Sumergido en un mar de injurias Se vistió de persona Un arcángel Venido de un desolladero En su camino Muerte y desolación En su camino Horcas y cruces Camuflo sus mentiras

Asesinos

Los engranajes de un reloj Llamado realidad Arrancan vida En cada grito Una daga En cada grito Una bala Repicando en un minuto Encajada en la hora de los asesinos Asesinos, asesinos, En su horca de perlas y opresión cuerdos

Asesinos

Los engranajes de un reloj Llamado realidad Arrancan vida En cada grito Una daga En cada grito Una bala Repicando en un minuto Encajada en la hora de los asesinos Asesinos, asesinos, En su horca de perlas y opresión cuerdos