Entradas etiquetadas: poeta
en aquel lugar
Sentado en medio de la nada Crecen espinosas las palabras Enredadas entre las estrofas Anidando en los espacios Sentado en medio de la nada Sobrecogen los espacios Tañen cinco sueltas exclamaciones Una lucha perdida Sentado en medio de la
en aquel lugar
Sentado en medio de la nada Crecen espinosas las palabras Enredadas entre las estrofas Anidando en los espacios Sentado en medio de la nada Sobrecogen los espacios Tañen cinco sueltas exclamaciones Una lucha perdida Sentado en medio de la
aquel paraje
El retrato más hermoso Delicado entre las manos Dejo Trémulo Un tendido rayo de luna una espiral hacia sus labios Sus labios un beso al viento Y se enreda entre mis ideas La calle vacía El espacio vacío Las palabras
aquel paraje
El retrato más hermoso Delicado entre las manos Dejo Trémulo Un tendido rayo de luna una espiral hacia sus labios Sus labios un beso al viento Y se enreda entre mis ideas La calle vacía El espacio vacío Las palabras
BUSCAR ENTRE LOS RETALES
Deambular un hilo Como quien cose un abrigo de esperanza Contar las puntadas, una a una En ese portal oscuro y lóbrego Encontrar una luz y seguirla, seguirla Donde quedó agachada para recortar Sombras en un teatro de velas De
BUSCAR ENTRE LOS RETALES
Deambular un hilo Como quien cose un abrigo de esperanza Contar las puntadas, una a una En ese portal oscuro y lóbrego Encontrar una luz y seguirla, seguirla Donde quedó agachada para recortar Sombras en un teatro de velas De
aquella llamada
Despertar el nudo En el estomago La cuerda tu distancia El nudo preso de angustia Salir a volar un paseo Donde nunca apareces Dudar un camino Hecho de luz, deshecho de lágrimas Dudar el camino, dudar, dudar, dudar Asentir al
aquella llamada
Despertar el nudo En el estomago La cuerda tu distancia El nudo preso de angustia Salir a volar un paseo Donde nunca apareces Dudar un camino Hecho de luz, deshecho de lágrimas Dudar el camino, dudar, dudar, dudar Asentir al
XXV
Ojos de luna dijo un nombre Y calló para siempre Pétalos cayeron Pero calló para siempre como una dalia negando su color calló Fue tan profundo el silencio Fue la pena, intensa hoguera Ciclón de lágrimas y silencios borro cien
24
Pasar página de un libro Que otros quieren escribir Contar el cuento que nadie Nadie, nunca, nadie quiere leer Vivir donde nadie quiere morar Soñar las pesadillas Que Nadie anhela Jalonar las huellas con palabras Perdidas, perdidas las huellas Del
23
En el andén hay una estela Y nadie sabe de quién En el andén claman sus pasos Y nadie sabe de qué Se evaden las huellas En un rincón hecho pedazos Buscando un motivo De oro y marfil En el
besar en aquel andén
Robarle un beso Al alma que cruza el tragaluz Asido a sus manos, hadas A sus manos, sueños Sus manos, fuego Robarle un beso De sus desvelos Asidos a sus manos A sus manos, a sus veladas manos SUS MANOS
besar en aquel andén
Robarle un beso Al alma que cruza el tragaluz Asido a sus manos, hadas A sus manos, sueños Sus manos, fuego Robarle un beso De sus desvelos Asidos a sus manos A sus manos, a sus veladas manos SUS MANOS
el camino del labriego
Cuantas veces quiero ¡Cuántas veces amor! ¡cuántas hojas! para escribir, sólo, tu nombre caminar una cuerda donde cantas saltos Senda donde el labriego espera, verte florecer Para indicarte el camino de jazmín, dalias y tú De verde, jalona el pasillo,
el camino del labriego
Cuantas veces quiero ¡Cuántas veces amor! ¡cuántas hojas! para escribir, sólo, tu nombre caminar una cuerda donde cantas saltos Senda donde el labriego espera, verte florecer Para indicarte el camino de jazmín, dalias y tú De verde, jalona el pasillo,
LLamaR
Dónde quedó el abrigo te cubría de besos Perdidos en el boulevard de tus labios Donde el eco de tu voz, reverbera una estela Y la sigues preso de la lluvia en tus ideas, la lluvia Piensas en llamar En
Empezar
andar el último y perdido vagón del último día, la última hora Navegar, HIELO, sentado sin orden ni destino, vagar, El último tren, el último día Cerrar la última puerta Despertar mañana, para y olvidar , olvidar aquel día La
La casa de tres ventanucos
El silencio se hace denso Blanco, albar, pálido El silencio se hace espeso Pálido, blanco, albar Con la esclerótica tus trazos Tenues de acuarela El silencio se hace luz blanca y pálida Luz, que nace en el congelado manantial Perdido,
La casa de tres ventanucos
El silencio se hace denso Blanco, albar, pálido El silencio se hace espeso Pálido, blanco, albar Con la esclerótica tus trazos Tenues de acuarela El silencio se hace luz blanca y pálida Luz, que nace en el congelado manantial Perdido,
