Entradas etiquetadas: poema
Céfiro
Ondas viajando en tus ojos Arcos de colores atraviesan aquel portal Un universo tecnicolor por esa ventana Caminos sobre tu versos Un hálito del paraíso Cuento los pétalos Caídos de tus manos Camino a tu lado, entre las
Luz entre los pétalos
Brotar, verte, amanecer seducir cada sueño de tu psique Venir, a quedarme con cada latido De tu ardor, con una brizna de Tu sagrado hálito He surgido de este mar de interrogaciones Para ser la ola que se mece entre
Luz entre los pétalos
Brotar, verte, amanecer seducir cada sueño de tu psique Venir, a quedarme con cada latido De tu ardor, con una brizna de Tu sagrado hálito He surgido de este mar de interrogaciones Para ser la ola que se mece entre
Desde el abismo
Cuando las sílabas tornan de aire Y los versos caen en el más profundo De los abismos Aparece una grieta, se abre bajo nuestros pies En aquel lugar donde Desaparecer es sólo una ilusión Encontré una rosa con tu
Desde el abismo
Cuando las sílabas tornan de aire Y los versos caen en el más profundo De los abismos Aparece una grieta, se abre bajo nuestros pies En aquel lugar donde Desaparecer es sólo una ilusión Encontré una rosa con tu
Entre tus manos
Entre las sutiles, sábanas con las que navego En el proceloso mar de tus encarnados, labios Surco las noches que iluminas con tus ojos de luna, Entre las campanas De una profunda medianoche Diluir tu verdad Y mis versos
Entre tus manos
Entre las sutiles, sábanas con las que navego En el proceloso mar de tus encarnados, labios Surco las noches que iluminas con tus ojos de luna, Entre las campanas De una profunda medianoche Diluir tu verdad Y mis versos
Ser una gota de tu rocío
Tú pausa, entre los jirones, tú De aquel vestido, hecho de amaneceres, Aquel alba, tú, que luces, entre sonrisas, los días de fiesta Tú Dime como recorrer cada cobijo, de tu cuerpo, hecho de placer plagado de guaridas exquisitas
Ser una gota de tu rocío
Tú pausa, entre los jirones, tú De aquel vestido, hecho de amaneceres, Aquel alba, tú, que luces, entre sonrisas, los días de fiesta Tú Dime como recorrer cada cobijo, de tu cuerpo, hecho de placer plagado de guaridas exquisitas
Duerme
Acaricia Suave, las dulces notas Describe Como ser tus melodías, de agua Acerca Con ternura las sábanas Adorna Cada jirón de mi alma Cubre Sutil los cuerpos con Morfeo Embellece Con tu aroma esas dalias Recita Junto a mí estos
Mapas
Rojo desgarro y desatada pasión arde deseo, arde Vamos ven corre, vamos A conocer cada huella De tus caminos Vamos a dejar atrás Los miedos, vamos A susurrar tu nombre a los álamos, vamos Ven, vuela, observa Juegan distraídos con
Aquella noche
Aquella noche de fríos hielos Y piedras pulidas, Lanzadas contra el estanque Donde mueren, todas las palabras Aquella noche De premura y miedo Escritos en esa pared Para narrar nuestra historia Aquella noche desvelo y traición Aquella
Aquella noche
Aquella noche de fríos hielos Y piedras pulidas, Lanzadas contra el estanque Donde mueren, todas las palabras Aquella noche De premura y miedo Escritos en esa pared Para narrar nuestra historia Aquella noche desvelo y traición Aquella
Vivo y sueño
Vivo Como, el pájaro aquel Que intenta cada día migrar Hacia aquel paraíso Donde terminan las frases Más bellas que te escribí Cada instante Franquear, cada instante Con la psique, en el recuerdo Rodear, cada segundo Con el olvido,
Vivo y sueño
Vivo Como, el pájaro aquel Que intenta cada día migrar Hacia aquel paraíso Donde terminan las frases Más bellas que te escribí Cada instante Franquear, cada instante Con la psique, en el recuerdo Rodear, cada segundo Con el olvido,
¿Por qué?
¿Por qué no, quebrar los sentidos Con cada esquiva mirada? ¿Por qué no, rasgar los pavorosos temores Con cada insubordinada palabra? ¿Por qué no, dejarnos llevar Al otro lado del proceloso mar? ¿Por qué no, aullar a Selene Con cada
El olivo errante
Izar la mirada, mi destino, su perfil Los domingos, los lunes, cada sábado Intensa, bella, delicada Tallada, de mármol blanco Los distantes ocasos, el alba peregrina la noche y el día, ella Sublime exclamación, ella Esculpida, en cada dulce cobijo
El olivo errante
Izar la mirada, mi destino, su perfil Los domingos, los lunes, cada sábado Intensa, bella, delicada Tallada, de mármol blanco Los distantes ocasos, el alba peregrina la noche y el día, ella Sublime exclamación, ella Esculpida, en cada dulce cobijo
El pétalo perdido
Aguardar la distante llegada De quebrada rosa y relatados pétalos De afiladas espinas y dulce aroma De vías de luz, de sueños esquivos Esperar la llegada de mirada ebúrnea De sencillo verbo, De ácidas lágrimas y procelosos mares De afilada
El pétalo perdido
Aguardar la distante llegada De quebrada rosa y relatados pétalos De afiladas espinas y dulce aroma De vías de luz, de sueños esquivos Esperar la llegada de mirada ebúrnea De sencillo verbo, De ácidas lágrimas y procelosos mares De afilada
