Entradas etiquetadas: estrellas
Lágrimas a la deriva
Él escondió su destino en una botella A la deriva en los mares del sur nadó una carta A la deriva Derramar vida Calima En una lágrima de alcohol vio su futuro Encadenar Precipicios Pecios En una lágrima de alcohol
Lágrimas a la deriva
Él escondió su destino en una botella A la deriva en los mares del sur nadó una carta A la deriva Derramar vida Calima En una lágrima de alcohol vio su futuro Encadenar Precipicios Pecios En una lágrima de alcohol
Moral objeto del deseo
Rasgadas cuerdas Halado cinismo presos acantilados precipitan la verdad Entrelazando perversa mentira con necesaria bulimia Teoría de ahorcados crisis de valores moral de la asesina justifica sus baños Leche de burra Valores, valores, ética
Moral objeto del deseo
Rasgadas cuerdas Halado cinismo presos acantilados precipitan la verdad Entrelazando perversa mentira con necesaria bulimia Teoría de ahorcados crisis de valores moral de la asesina justifica sus baños Leche de burra Valores, valores, ética
ilotas
En el mercado, una barca azul Deambula con cabezas reducidas En una barca azul, los caciques Esclavizan conciencias Los santos del prostíbulo Esnifan ungida leche en polvo. ¿Cuánto has de matar para tener un orgasmo? Abyecta blanca señora ¿Cuánto
Gusanos
Escabrosa psique, asesina, mentiras, embustes, mascaras Disfraces moran turbadas armaduras grotesca, grotesco estanque, floretes, grotesca Grotesca cama de faquir, un lecho de hierro Para serenar los cadáveres de las últimas flores Estanque de apresadas fronteras noche, amanecer, estela, criminal homicida,
Gusanos
Escabrosa psique, asesina, mentiras, embustes, mascaras Disfraces moran turbadas armaduras grotesca, grotesco estanque, floretes, grotesca Grotesca cama de faquir, un lecho de hierro Para serenar los cadáveres de las últimas flores Estanque de apresadas fronteras noche, amanecer, estela, criminal homicida,
Los clavos de las gargantas callan con sus besos.
Riega mis manos con tus besos, firma mis labios con las tuyas, lubrica roja en las columnas de ultrajados vinos. Venus amante, luna casamentera déjame robarte tu olor, transparente esencia. Arrancare tu antifaz, seré el racimo de un diván, en una
Los clavos de las gargantas callan con sus besos.
Riega mis manos con tus besos, firma mis labios con las tuyas, lubrica roja en las columnas de ultrajados vinos. Venus amante, luna casamentera déjame robarte tu olor, transparente esencia. Arrancare tu antifaz, seré el racimo de un diván, en una
Babosas pararrayos
La repudiada senda del abrigo de pieles susurra en su oído una leyenda de burros. Los burros rebuznan en un estomago enamorado de la envidia hija de la ambición. Lanzan coces, los cocidos cerebros de las hijas del lamento pegado
Babosas pararrayos
La repudiada senda del abrigo de pieles susurra en su oído una leyenda de burros. Los burros rebuznan en un estomago enamorado de la envidia hija de la ambición. Lanzan coces, los cocidos cerebros de las hijas del lamento pegado
Los girasoles adolescentes quieren enamorar a la tímida luna
El acelerador rompe el silencio, quemado mana de tierra seca. El viento frenado su rostro olvidado yace pintado con las pinturas de pena. Guerra grotesca de tallos batidos en mundos de silicio. El imperio desvanecido de un caballo perdido en
Los girasoles adolescentes quieren enamorar a la tímida luna
El acelerador rompe el silencio, quemado mana de tierra seca. El viento frenado su rostro olvidado yace pintado con las pinturas de pena. Guerra grotesca de tallos batidos en mundos de silicio. El imperio desvanecido de un caballo perdido en
Superstición para los estómagos saciados de vergüenza.
Dame de los dioses su fantástico Olimpo, apestando a superstición. Dame el oro del vaticano para hacer retretes de oro para muñecas tuertas. Dame el edén cristiano lo convertiré en un paraíso impío, de armas errantes luchando contra la complacencia. Carraca para
Superstición para los estómagos saciados de vergüenza.
Dame de los dioses su fantástico Olimpo, apestando a superstición. Dame el oro del vaticano para hacer retretes de oro para muñecas tuertas. Dame el edén cristiano lo convertiré en un paraíso impío, de armas errantes luchando contra la complacencia. Carraca para
La última glaciación
Tulipanes llenos de lamentos, recorren paisajes abarrotados de recuerdos. Buscando auxilio durante el periodo inmediatamente posterior al fin. Abren etapas de incertidumbre, caos arritmia sentidos perdidos halos. Santidad subastada, abren etapas de incertidumbre caos entre sendas perdidas. Baúles llenas de
La última glaciación
Tulipanes llenos de lamentos, recorren paisajes abarrotados de recuerdos. Buscando auxilio durante el periodo inmediatamente posterior al fin. Abren etapas de incertidumbre, caos arritmia sentidos perdidos halos. Santidad subastada, abren etapas de incertidumbre caos entre sendas perdidas. Baúles llenas de
La tuerta justicia
Mantener la cordura cuando la soga se mantiene tensa sobre tu cuello. Diez horas de tortura desvelando el enigma de la inquisidora. La mente en los límites de la consciencia, el aire robado. Entrelazando mapas con aromas, recuerdos con olores.
La tuerta justicia
Mantener la cordura cuando la soga se mantiene tensa sobre tu cuello. Diez horas de tortura desvelando el enigma de la inquisidora. La mente en los límites de la consciencia, el aire robado. Entrelazando mapas con aromas, recuerdos con olores.
Ojo por ojo es mucho mirar
Masónica y mastodóntica marsopa, galopa pisoteando al vulgo. Las olas esconden al mar en un juego de corrientes transportando El hielo y la hiel de la Poseidona en costas de muertos arrecifes. Histérica histriónica rodando gris manchando su iris con
Ojo por ojo es mucho mirar
Masónica y mastodóntica marsopa, galopa pisoteando al vulgo. Las olas esconden al mar en un juego de corrientes transportando El hielo y la hiel de la Poseidona en costas de muertos arrecifes. Histérica histriónica rodando gris manchando su iris con
La primera hora del último día
El arcángel vive en una fotocopiadora, escupiendo simétricos gritos. En el principio de los tiempos comían odio, ahora digieren su gemela pena. para alimentar un pulpito bufando fuego en un juego de dados, probabilidad fatalista, acodados en el más ruin
La primera hora del último día
El arcángel vive en una fotocopiadora, escupiendo simétricos gritos. En el principio de los tiempos comían odio, ahora digieren su gemela pena. para alimentar un pulpito bufando fuego en un juego de dados, probabilidad fatalista, acodados en el más ruin
