Archivo de Categorías: Poesía
Olas carmesí
El recóndito lago Escucha la lluvia Escribe una armada Un sendero de ondas Carmesí para congelados Labios Distante, esquiva Funde tus ojos Dame tus labios Forja de sueños Despierta desierto Entierra mis manos En tu errante destino Despierta, deseo Entierra
Olas carmesí
El recóndito lago Escucha la lluvia Escribe una armada Un sendero de ondas Carmesí para congelados Labios Distante, esquiva Funde tus ojos Dame tus labios Forja de sueños Despierta desierto Entierra mis manos En tu errante destino Despierta, deseo Entierra
Ecos dE manzanilla
Un poleo absenta, vaguada convergente incertidumbre en las cumbres dorsales el lienzo de su lecho Olvida sus alas Al viento de lo incierto Construir nubes de velos Pestañas de celosía serena espera distinguidos azulejos Cuentan los pinceles, cristales De campanilla
Ecos dE manzanilla
Un poleo absenta, vaguada convergente incertidumbre en las cumbres dorsales el lienzo de su lecho Olvida sus alas Al viento de lo incierto Construir nubes de velos Pestañas de celosía serena espera distinguidos azulejos Cuentan los pinceles, cristales De campanilla
Árido espectáculo
Psiques lacadas en el baile de los gestos Desértico palpito de árido vestido Obsceno beso de violetas Ópalo desdichado Donde encuentras su universo Lucen un gotero de odio Odian su insultante reflejo ¡Opereta! canta un sifón vació Deshojada
Árido espectáculo
Psiques lacadas en el baile de los gestos Desértico palpito de árido vestido Obsceno beso de violetas Ópalo desdichado Donde encuentras su universo Lucen un gotero de odio Odian su insultante reflejo ¡Opereta! canta un sifón vació Deshojada
Suntuoso numerario
El cuaderno de tapas rojas mece olas Sempiterno sol desgarra sus manos Ver trémula sombra en el camino Pomposas intenciones, Brotan poblados en arañas de velludas redes Acaso delincuentes de la consciencia Veleta girando caprichoso A merced del viento
Suntuoso numerario
El cuaderno de tapas rojas mece olas Sempiterno sol desgarra sus manos Ver trémula sombra en el camino Pomposas intenciones, Brotan poblados en arañas de velludas redes Acaso delincuentes de la consciencia Veleta girando caprichoso A merced del viento
Quietud
Torna velos en éter, tiran Manos hacia un mañana, insomne Orbe arco iris de enredadas velas En el fuego de alegría, florecen Avalanchas de eternas sonrisas Viendo una canción de luna, amanecer Entre naturaleza viva de barro Construir una
HadaS con alas de graznido
Viste un hada un traje de vergüenza escondida en una flor de hiel Vierten los rincones de aire contaminado para dar refugio a los besos Robados besos perdieron Rastros de tristeza eterna Viste un hada una sombra desatada Insulta
HadaS con alas de graznido
Viste un hada un traje de vergüenza escondida en una flor de hiel Vierten los rincones de aire contaminado para dar refugio a los besos Robados besos perdieron Rastros de tristeza eterna Viste un hada una sombra desatada Insulta
Gobierno de arcilla
Gobiernan millones de sillones los erizos ministeriales Millones de falacias, con el gesto de pedernal la cartera prestada, exhibe su retórica Dicta millones de cartas en el día de los enajenados Con letra cursiva, espirales enamoradas Millones de mentiras,
Gobierno de arcilla
Gobiernan millones de sillones los erizos ministeriales Millones de falacias, con el gesto de pedernal la cartera prestada, exhibe su retórica Dicta millones de cartas en el día de los enajenados Con letra cursiva, espirales enamoradas Millones de mentiras,
La desconocida sombra
El abismo de cicatrices Transfigura suntuosos alaridos Añil cielo, vertido de lágrimas Éter escondido de uralita gris Bajo el yugo de hierro Oxido de ocre exilio Éter desarmado Vuelan los murciélagos Buscando una amapola Presa de su angustia Dones
La desconocida sombra
El abismo de cicatrices Transfigura suntuosos alaridos Añil cielo, vertido de lágrimas Éter escondido de uralita gris Bajo el yugo de hierro Oxido de ocre exilio Éter desarmado Vuelan los murciélagos Buscando una amapola Presa de su angustia Dones
nAdA
La sima del pistolero Seduce una cicatriz Lobera de nadie Donde nadie queda Donde las almas errantes Aúllan hacia ningún lugar Ululan hacia ningún lugar Sueñan ningún lugar Ningún lugar coronado de mediocridad Ningún lugar y todos las almas Todas
Máscaras de cristal
Finge aridez su espina, aromas de mediocridad, impostura Duele su lecho, la cuna abrigada, cálidas, suaves, seda en las garras mantas de oro, su distinguida aridez, duele su lecho sumisos y dóciles caminos engañan, mienten sombras contraluz. hunden sus falacias en la
Máscaras de cristal
Finge aridez su espina, aromas de mediocridad, impostura Duele su lecho, la cuna abrigada, cálidas, suaves, seda en las garras mantas de oro, su distinguida aridez, duele su lecho sumisos y dóciles caminos engañan, mienten sombras contraluz. hunden sus falacias en la
Destierro en el abismo
Atadas al desfiladero de los asesinos, calvarios, cruces y una alcohólica rezan con el ego arrodillado Oran sus anhelos con marchitas y ajadas frentes, rezan sus miedos Enclaustran su
Destierro en el abismo
Atadas al desfiladero de los asesinos, calvarios, cruces y una alcohólica rezan con el ego arrodillado Oran sus anhelos con marchitas y ajadas frentes, rezan sus miedos Enclaustran su
Arcos de acuarela
Viernes imagina un lunes para ser Susurro de tu sonrisa Construir un mural conformar mi alma Desterré las sombras con la luz De aquel faro Dibujé un millón de bosques Sinfín de veces, voraces alas Olvide sus raíces para gatear
Arcos de acuarela
Viernes imagina un lunes para ser Susurro de tu sonrisa Construir un mural conformar mi alma Desterré las sombras con la luz De aquel faro Dibujé un millón de bosques Sinfín de veces, voraces alas Olvide sus raíces para gatear
