Archivo mensual: febrero 2013
una fuente existencialista
Funde horizonte Lagunas de luna Inclina tu sonrisa Al violeta de su desamor Vierte suaves hojas Enervado mármol Los regueros de amapola Seducen un arcángel En un lecho de miel Trémula, tintineante Beber de sus labios Sueña siempre sueña Una
una fuente existencialista
Funde horizonte Lagunas de luna Inclina tu sonrisa Al violeta de su desamor Vierte suaves hojas Enervado mármol Los regueros de amapola Seducen un arcángel En un lecho de miel Trémula, tintineante Beber de sus labios Sueña siempre sueña Una
Trenes hacia ningún lugar
Ocultar vías reflejar espejos De cristales quebrados fragmentos de vida en la vieja estación Perder el tren, para viajar Seducido a los lagos de marfil De cada sonrisa Eclipsar el tiempo Esconder, sutil susurro En cada pliegue de
Trenes hacia ningún lugar
Ocultar vías reflejar espejos De cristales quebrados fragmentos de vida en la vieja estación Perder el tren, para viajar Seducido a los lagos de marfil De cada sonrisa Eclipsar el tiempo Esconder, sutil susurro En cada pliegue de
La barca de céfiro
Recuerdas, vividas noches Derrochando alegría fundías los días Sólo tocarlos, Tus manos llenas de abrazos Sólo sus besos, Desposados a una sonrisa Sólo sus labios Todas las noches, Rotos helechos, Hechos de luz Quebrados los miedos, Rota toda hipocresía Recuperar
La barca de céfiro
Recuerdas, vividas noches Derrochando alegría fundías los días Sólo tocarlos, Tus manos llenas de abrazos Sólo sus besos, Desposados a una sonrisa Sólo sus labios Todas las noches, Rotos helechos, Hechos de luz Quebrados los miedos, Rota toda hipocresía Recuperar
El lecho de una beretta
La homicida tiende sus labios Entre la ácida lluvia El asesino besa su sexo redentor Entre lagrimas de Ácida hiel Amarga gime Tiemblan sus ojos Transita negro en los ojos cruzan mil millas En las colinas de su piel Pinturas
El lecho de una beretta
La homicida tiende sus labios Entre la ácida lluvia El asesino besa su sexo redentor Entre lagrimas de Ácida hiel Amarga gime Tiemblan sus ojos Transita negro en los ojos cruzan mil millas En las colinas de su piel Pinturas
IBERIA
Las discolas psiques Hallan tierra Donde regalaban cielo Cielo, éter disparado Disparadas siempre En un bucle infinito Siempre Los abrazos de un beso Siempre Traidores, siempre Siempre, siempre, siempre Muerden cuchillos Siempre Afilados de envidia
IBERIA
Las discolas psiques Hallan tierra Donde regalaban cielo Cielo, éter disparado Disparadas siempre En un bucle infinito Siempre Los abrazos de un beso Siempre Traidores, siempre Siempre, siempre, siempre Muerden cuchillos Siempre Afilados de envidia
El dogmatismo de los correctos
Resquebrajadas psiques percuten Fascismo, disfrazado de arco iris Emancipadas neuronas imaginan Cuan espaciosa es su mente Cómoda, diáfana, vasta Inmensidad de infinita soledad. Lineal de dogmatismo correcto Políticamente correcto, Derecho, correcto Erguido, políticamente erecto Rigidez de lo correcto Sumis@s en
El dogmatismo de los correctos
Resquebrajadas psiques percuten Fascismo, disfrazado de arco iris Emancipadas neuronas imaginan Cuan espaciosa es su mente Cómoda, diáfana, vasta Inmensidad de infinita soledad. Lineal de dogmatismo correcto Políticamente correcto, Derecho, correcto Erguido, políticamente erecto Rigidez de lo correcto Sumis@s en
Pálida oscuridad
Ecos de avalancha Seducen un faro Errante Asido a los latidos Impregnados de vida El árbol esconde su llama Para seducir luciérnagas Tempestad de cielo Empapan las almas Cansadas de esperar Cuestionar la oscuridad Con una respuesta De cisne
Pálida oscuridad
Ecos de avalancha Seducen un faro Errante Asido a los latidos Impregnados de vida El árbol esconde su llama Para seducir luciérnagas Tempestad de cielo Empapan las almas Cansadas de esperar Cuestionar la oscuridad Con una respuesta De cisne
Molino de sol Y luna
El sinuoso olivo camufla su amanecer Entre sus raíces, destierra niebla Ahogada de nieve sucumbe una montaña Cian, blanco y absolución, disputan una colina Escondida tras una cantera de huida Clavan rocas de mil aromas, de mil años Personas,
Molino de sol Y luna
El sinuoso olivo camufla su amanecer Entre sus raíces, destierra niebla Ahogada de nieve sucumbe una montaña Cian, blanco y absolución, disputan una colina Escondida tras una cantera de huida Clavan rocas de mil aromas, de mil años Personas,
Relieve ideológico
Palabras mecen En un diván Eterna espiral En las sienes de olas Tiembla el viento Los tronos seducen Con arrugas fósiles Justicia de pedernal Ejercen azulejos de hiel Abogados de hienas Ajenos Cantares de histeria Infinita caduca Terna de mirlos
Relieve ideológico
Palabras mecen En un diván Eterna espiral En las sienes de olas Tiembla el viento Los tronos seducen Con arrugas fósiles Justicia de pedernal Ejercen azulejos de hiel Abogados de hienas Ajenos Cantares de histeria Infinita caduca Terna de mirlos
Escaparate de nadie
Metálico latido Estetoscopio Hierve, Trémula interpretación Al encontrar el pulso Susurra un rumor de terror Perjura una estela de una roca Ajena Esconde su oprobio Enajena una promesa En la muestra de marcos Con dramáticos lamentos De sucinta conciencia
Escaparate de nadie
Metálico latido Estetoscopio Hierve, Trémula interpretación Al encontrar el pulso Susurra un rumor de terror Perjura una estela de una roca Ajena Esconde su oprobio Enajena una promesa En la muestra de marcos Con dramáticos lamentos De sucinta conciencia
Los señoritos de la guerra
Existencia redentora enséñales a mostrar su resquebrada psique Al precipicio cavado De injurias desnudas Al precipicio donde Descienden los hitos De ineptitud
Los señoritos de la guerra
Existencia redentora enséñales a mostrar su resquebrada psique Al precipicio cavado De injurias desnudas Al precipicio donde Descienden los hitos De ineptitud
Briznas de luz
Mis manos de ala Recrean Círculos concéntricos En los pliegues de su piel Sosiegan su pausa Ver en sus labios posos de flores Sonriendo, nocturno Éter de carros Rendida sueña Sumida en el bosque Invicta lucha Vuela, buscando Una flecha
Briznas de luz
Mis manos de ala Recrean Círculos concéntricos En los pliegues de su piel Sosiegan su pausa Ver en sus labios posos de flores Sonriendo, nocturno Éter de carros Rendida sueña Sumida en el bosque Invicta lucha Vuela, buscando Una flecha
