Archivo diario: 22 junio, 2012

Bonzo

Una teja atravesada de flores, apagados soles, Una voz cruzada de odio, de prejuicios, Tolerantes desde un sillón con las manos temblando, con la soberbia de su posición, La cartera atada ante la piel morena, la maleza cubierta de sucias

Bonzo

Una teja atravesada de flores, apagados soles, Una voz cruzada de odio, de prejuicios, Tolerantes desde un sillón con las manos temblando, con la soberbia de su posición, La cartera atada ante la piel morena, la maleza cubierta de sucias

El rebaño pérfido y la balada blanca.

El oráculo quiere la sangre de tu hijo, en la bodega lóbrega de sentidos perdidos. Refutadas palabras, cepas de insignificante fascismo recalcitrante rizo cargado de racismo. Xenofobia hija de una babosa arrastrada de mediocridad, voracidad en sus visiones. Una perra

El rebaño pérfido y la balada blanca.

El oráculo quiere la sangre de tu hijo, en la bodega lóbrega de sentidos perdidos. Refutadas palabras, cepas de insignificante fascismo recalcitrante rizo cargado de racismo. Xenofobia hija de una babosa arrastrada de mediocridad, voracidad en sus visiones. Una perra

El regalo de cuello alto

Regálame una pistola cargada con tus gritos infames en las calles Adoquines maltratados niebla, fuego de necios, para ocultar tus pasos. Ocultos tras la mampara forjada en los lupanares de un microscopio Para verte virus del mundo vestida de humanidad.

El regalo de cuello alto

Regálame una pistola cargada con tus gritos infames en las calles Adoquines maltratados niebla, fuego de necios, para ocultar tus pasos. Ocultos tras la mampara forjada en los lupanares de un microscopio Para verte virus del mundo vestida de humanidad.

El cubo de Pandora

Gemidos envidiosos, de la encelada canina mordiendo los sueños Pesadilla de una garganta corrompida, esculpiendo su miedo tras una oquedad, un hueco para su maldad, la madriguera vomito su deseo, la lobera regurgito su odio, aulló su destino en una

El cubo de Pandora

Gemidos envidiosos, de la encelada canina mordiendo los sueños Pesadilla de una garganta corrompida, esculpiendo su miedo tras una oquedad, un hueco para su maldad, la madriguera vomito su deseo, la lobera regurgito su odio, aulló su destino en una