Archivo mensual: junio 2012
La última glaciación
Tulipanes llenos de lamentos, recorren paisajes abarrotados de recuerdos. Buscando auxilio durante el periodo inmediatamente posterior al fin. Abren etapas de incertidumbre, caos arritmia sentidos perdidos halos. Santidad subastada, abren etapas de incertidumbre caos entre sendas perdidas. Baúles llenas de
La última glaciación
Tulipanes llenos de lamentos, recorren paisajes abarrotados de recuerdos. Buscando auxilio durante el periodo inmediatamente posterior al fin. Abren etapas de incertidumbre, caos arritmia sentidos perdidos halos. Santidad subastada, abren etapas de incertidumbre caos entre sendas perdidas. Baúles llenas de
La tuerta justicia
Mantener la cordura cuando la soga se mantiene tensa sobre tu cuello. Diez horas de tortura desvelando el enigma de la inquisidora. La mente en los límites de la consciencia, el aire robado. Entrelazando mapas con aromas, recuerdos con olores.
La tuerta justicia
Mantener la cordura cuando la soga se mantiene tensa sobre tu cuello. Diez horas de tortura desvelando el enigma de la inquisidora. La mente en los límites de la consciencia, el aire robado. Entrelazando mapas con aromas, recuerdos con olores.
Ojo por ojo es mucho mirar
Masónica y mastodóntica marsopa, galopa pisoteando al vulgo. Las olas esconden al mar en un juego de corrientes transportando El hielo y la hiel de la Poseidona en costas de muertos arrecifes. Histérica histriónica rodando gris manchando su iris con
Ojo por ojo es mucho mirar
Masónica y mastodóntica marsopa, galopa pisoteando al vulgo. Las olas esconden al mar en un juego de corrientes transportando El hielo y la hiel de la Poseidona en costas de muertos arrecifes. Histérica histriónica rodando gris manchando su iris con
La primera hora del último día
El arcángel vive en una fotocopiadora, escupiendo simétricos gritos. En el principio de los tiempos comían odio, ahora digieren su gemela pena. para alimentar un pulpito bufando fuego en un juego de dados, probabilidad fatalista, acodados en el más ruin
La primera hora del último día
El arcángel vive en una fotocopiadora, escupiendo simétricos gritos. En el principio de los tiempos comían odio, ahora digieren su gemela pena. para alimentar un pulpito bufando fuego en un juego de dados, probabilidad fatalista, acodados en el más ruin
Las ruinas de parnaso
Templos de riqueza y miseria Columnas de cincuenta años, Gotas sonando como disparos Amebas heterogéneas Desean confundir mis pasos Voy haciendo marcas con candentes antorchas. Sirviéndome de las brasas carbonizadas Señales hacia el fuego paciencia perdida al borde del abismo
Las ruinas de parnaso
Templos de riqueza y miseria Columnas de cincuenta años, Gotas sonando como disparos Amebas heterogéneas Desean confundir mis pasos Voy haciendo marcas con candentes antorchas. Sirviéndome de las brasas carbonizadas Señales hacia el fuego paciencia perdida al borde del abismo
El collar del hechicero
Hacerle vudú a las petrificadas pasiones de los desalmados Desarmar su falsa condescendencia con mis prolíficas esencias, Blanca luna, dime cual es el hechizo que te hace menguante, Voy a mostraros sus reducidas cabezas de copia y pega, Seré gurú
El collar del hechicero
Hacerle vudú a las petrificadas pasiones de los desalmados Desarmar su falsa condescendencia con mis prolíficas esencias, Blanca luna, dime cual es el hechizo que te hace menguante, Voy a mostraros sus reducidas cabezas de copia y pega, Seré gurú
El humo de mármol rojo
Refutar al armadillo su eterna coraza, Mis elecciones a un espejo, Refutar a los planetas su viaje Oyendo a los asteroides su furia draconiana Esperando un buen día, Lobo que caza la luna Aúlla el descenso de las estrellas Deseosas
El humo de mármol rojo
Refutar al armadillo su eterna coraza, Mis elecciones a un espejo, Refutar a los planetas su viaje Oyendo a los asteroides su furia draconiana Esperando un buen día, Lobo que caza la luna Aúlla el descenso de las estrellas Deseosas
El amor tumbado en el cielo
Abandonarme a una tormenta, Sometido al palpitar de una espina Perder entre tus manos las mías Desaparecer en tu sonrisa Dar un paseo hasta volver Mi psique peregrina, se pierde para volver, al santuario de tus brazos. Temblar de amor.
El amor tumbado en el cielo
Abandonarme a una tormenta, Sometido al palpitar de una espina Perder entre tus manos las mías Desaparecer en tu sonrisa Dar un paseo hasta volver Mi psique peregrina, se pierde para volver, al santuario de tus brazos. Temblar de amor.
Bocetos de un hechizo
Mi sonrisa vuelve, insegura impredecible, Oscilante alegría, esfumado dolor, Reconstruir mi vida, hecha pedazos, Erigir cimientos con lo aprendido, acaso con lo olvidado. Susurrar mis palabras con los ojos un beso. Respirar tu presencia, sentir tu ausencia. Comedido hasta lo
Bocetos de un hechizo
Mi sonrisa vuelve, insegura impredecible, Oscilante alegría, esfumado dolor, Reconstruir mi vida, hecha pedazos, Erigir cimientos con lo aprendido, acaso con lo olvidado. Susurrar mis palabras con los ojos un beso. Respirar tu presencia, sentir tu ausencia. Comedido hasta lo
Vico
Antes del amanecer Sentado en mi lecho plegable. Mecido de refulgente éter Observando estrellas brillando como recuerdos luminosos. Ningún viaje sin billete equivocado hacía el país de los cristales pintados y soles verdes.
El niño que quiere jugar con la apocada oca.
Anhelas canina infeliz morder los tobillos de la luna y sólo arrancas carcajadas extasiadas. Intentas llegar al cielo con unas alas de porcelana, pobre infeliz lastra tu ego un ralea de legos. Anhelas mi destierro clavándome cien hierros, cerros manipulados,
El niño que quiere jugar con la apocada oca.
Anhelas canina infeliz morder los tobillos de la luna y sólo arrancas carcajadas extasiadas. Intentas llegar al cielo con unas alas de porcelana, pobre infeliz lastra tu ego un ralea de legos. Anhelas mi destierro clavándome cien hierros, cerros manipulados,
¿Quién es Dios? Dios es justo, Dios no existe.
Quiero tu cara frente a la mía para arrancarte tu velo, dejar tus palabras sin resuello, incapaz de volar, pusilánimes caminantes, tus alas robadas se queman con un flexo siseo de maitines. Quiero tu mente frígida escurrida de miedo en una trituradora
¿Quién es Dios? Dios es justo, Dios no existe.
Quiero tu cara frente a la mía para arrancarte tu velo, dejar tus palabras sin resuello, incapaz de volar, pusilánimes caminantes, tus alas robadas se queman con un flexo siseo de maitines. Quiero tu mente frígida escurrida de miedo en una trituradora
